En el marco del Día del Padre, un estudio de Talana revela que factores como el bienestar, la carga laboral y el equilibrio entre la vida personal y el trabajo están ganando peso en las decisiones laborales.
Durante años, el salario fue considerado el principal factor para atraer y retener talento. Sin embargo, las prioridades de los trabajadores están cambiando. Un estudio de Talana sobre diversidad generacional en el trabajo reveló que el 46% de los encuestados considera que la sobrecarga laboral o burnout es una de las principales razones para cambiar de empleo, una cifra muy cercana al 50% que menciona una mejor oferta salarial.
El hallazgo refleja una transformación en la forma en que las personas evalúan su experiencia laboral. Aspectos vinculados al bienestar, la salud mental y la calidad de vida están adquiriendo un peso cada vez mayor, especialmente entre quienes buscan equilibrar sus responsabilidades profesionales con su vida personal y familiar. De hecho, el estudio también encontró que el 26% identifica el bienestar laboral deficiente como un factor relevante al momento de buscar nuevas oportunidades.
“Lo interesante es que las personas no están dejando de valorar el crecimiento profesional ni las oportunidades económicas. Lo que está cambiando es la forma en que entienden el éxito laboral. Hoy existe una expectativa mucho más fuerte de compatibilizar el desarrollo profesional con el bienestar personal y familiar”, señala Daniel Abusabal, Country Manager de Talana.
La tendencia cobra especial relevancia en el marco del Día del Padre. Cada vez más trabajadores buscan involucrarse activamente en la crianza, participar en momentos importantes de la vida familiar y disponer de tiempo para responsabilidades que antes quedaban subordinadas a las exigencias laborales. En paralelo, conceptos como flexibilidad, corresponsabilidad y trabajo híbrido han ganado protagonismo dentro de las conversaciones sobre gestión de personas.
La investigación también muestra que el 39% considera que las oportunidades de crecimiento y desarrollo profesional son el principal factor de motivación laboral, incluso por encima del salario. Esto demuestra que los trabajadores no están renunciando a sus aspiraciones profesionales, sino que buscan desarrollarlas en entornos compatibles con una mejor calidad de vida.
“Las empresas suelen preguntarse por qué las personas renuncian, pero pocas veces se preguntan qué las está agotando. Si el burnout ya compite con el salario como motivo de salida, el desafío no está únicamente en la compensación económica, sino también en cómo se organiza el trabajo y en la capacidad de construir experiencias laborales sostenibles en el tiempo”, concluye Abusabal.