Omar Díaz Rabanal fue atacado con un arma blanca luego de participar en actividades oficiales y festividades patronales. La Policía detuvo al presunto agresor, mientras el Ministerio Público inició las investigaciones para esclarecer el crimen.
La tranquilidad de las celebraciones por Fiestas Patrias en la provincia de Celendín, Cajamarca, se vio interrumpida por un hecho de violencia que terminó con la vida del alcalde del distrito de Jorge Chávez, Omar Díaz Rabanal. El burgomaestre falleció la mañana del 29 de julio tras ser atacado con un arma blanca luego de participar en actividades oficiales desarrolladas en la Plaza de Armas de Celendín.
Según información proporcionada por la Policía Nacional del Perú (PNP), el ataque habría ocurrido después de una discusión registrada en un establecimiento de la zona. Las primeras investigaciones señalan que el presunto agresor fue identificado como Richard Leandro Araujo Ludeña, de 29 años, quien fue intervenido por agentes policiales cuando se trasladaba en un automóvil por el distrito de La Encañada, en dirección a Cajamarca.
El general de la PNP, Luis Bolaños, informó que el enfrentamiento se habría producido luego de una reunión donde hubo consumo de bebidas alcohólicas. De acuerdo con la versión policial, tras una discusión verbal, el sospechoso habría salido del local y se dirigió hacia un camión de frutas, donde tomó un cuchillo para luego regresar al establecimiento. Posteriormente, el altercado continuó en el exterior del lugar, donde se produjo la agresión que terminó con una herida mortal en la zona del omóplato.
Tras conocerse el fallecimiento del alcalde, el Ministerio Público anunció que continuará con las diligencias correspondientes para determinar la responsabilidad del detenido y esclarecer las circunstancias exactas del homicidio.
El asesinato de Omar Díaz Rabanal genera preocupación en el ámbito municipal, debido a que se suma a otros casos de autoridades locales víctimas de hechos violentos registrados durante el año. El crimen ha provocado muestras de pesar entre pobladores y autoridades de Cajamarca, quienes exigen mayor seguridad y acciones concretas frente al incremento de la violencia.