El alejamiento Carlos Cordeiro profundizó la mayor crisis política que enfrenta la FIFA en 2026. El exasesor cuestionó el plan de Gianni Infantino de abrir a inversores privados los derechos comerciales del Mundial, mientras UEFA y Concacaf reafirman su rechazo.
La FIFA atraviesa una de las mayores crisis institucionales de su historia reciente luego de que Carlos Cordeiro, asesor principal del presidente Gianni Infantino, presentara su renuncia con duras críticas al proyecto que busca incorporar inversores privados a la gestión de los derechos comerciales de la Copa del Mundo.
A través de una carta pública, Cordeiro aseguró que no participó en la elaboración de la propuesta y expresó su rechazo «de forma inequívoca». Según el exdirigente, la iniciativa representa un perjuicio para las federaciones miembro, para el fútbol y para el futuro del deporte. «No puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA considera vender una participación en la Copa Mundial», afirmó.
El plan impulsado por Infantino contempla la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva empresa que administraría los derechos comerciales y de organización de los principales torneos de la entidad. La FIFA sostiene que la medida permitiría atraer capital privado, aumentar el valor comercial de sus competencias y elevar de 8 a 20 millones de dólares el aporte destinado a cada federación nacional.
Sin embargo, Cordeiro cuestionó la necesidad de avanzar con esta operación al recordar que la FIFA dispone de miles de millones de dólares en reservas, no mantiene deudas y obtuvo ingresos cercanos a los 15.000 millones de dólares durante el ciclo 2022-2026. Para el exasesor, vender parte del activo más valioso del organismo equivale a «hipotecar el futuro del fútbol» sin una justificación convincente.
La controversia trascendió rápidamente las oficinas de Zúrich. UEFA advirtió que podría abandonar las competiciones de selecciones organizadas por la FIFA si el proyecto continúa, mientras que Concacaf también manifestó su oposición. Pese a las críticas, la dirigencia encabezada por Infantino confirmó que seguirá adelante con el proceso de votación de la iniciativa. La FIFA tendría que estar respaldad por 106 selecciones de futbol para concreta la venta del activo y realizar la creación de la FFE.