El Ministerio de Trabajo plantea una reforma enfocada en reducir la informalidad juvenil y garantizar el acceso a derechos laborales, salud y protección previsional.
El Gobierno anunció que una de las prioridades de la próxima reforma laboral será impulsar el acceso de los jóvenes al empleo formal, con el objetivo de reducir los elevados índices de informalidad que afectan a este sector de la población. La propuesta fue presentada por el ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Juan Manuel Sheput, quien sostuvo que la precariedad laboral juvenil representa uno de los principales desafíos para el desarrollo económico y social del país.
Durante una entrevista, el titular del MTPE afirmó que la alta proporción de jóvenes que trabajan sin contrato, sin seguro de salud y sin aportes a un sistema de pensiones constituye una “bomba de tiempo”, debido a que miles de trabajadores llegarán a la edad de jubilación sin una protección económica adecuada. En ese sentido, señaló que la reforma busca promover empleos formales que garanticen derechos laborales y mejores condiciones de trabajo.
Sheput también se refirió a la situación de muchos estudiantes universitarios y recién egresados que laboran durante años mediante recibos por honorarios. Aunque reconoció que algunos optan por esta modalidad para obtener mayores ingresos inmediatos, advirtió que esta decisión limita el acceso a beneficios laborales y afecta la construcción de una pensión para el futuro.
Asimismo, el ministro indicó que cualquier reforma laboral dirigida a la población juvenil deberá ir acompañada de una estrategia de información para explicar sus alcances y evitar la desinformación. Además, recordó que el país ya tuvo una experiencia similar con la denominada “Ley del Régimen Laboral Juvenil”, conocida como “Ley Pulpín”, que fue derogada en 2015 tras una fuerte oposición social, por lo que insistió en la necesidad de generar consenso antes de impulsar nuevas medidas.
Finalmente, exhortó al Congreso y a la ciudadanía a respaldar las iniciativas destinadas a fortalecer el empleo formal y enfrentar la persistente informalidad laboral en el Perú.