- Según el Foro Económico Mundial, el 59 % de la fuerza laboral mundial requerirá capacitación o actualización de habilidades antes de finalizar la década.
- Especialistas advierten que áreas como Salud e Inteligencia Artificial lideran la demanda de formación debido a los cambios tecnológicos y las nuevas necesidades de las empresas.
La rápida evolución de la inteligencia artificial, la automatización y la transformación digital está redefiniendo las competencias que demandan las organizaciones. En este escenario, la formación continua ha dejado de ser una opción para convertirse en un factor determinante de empleabilidad, permitiendo que los profesionales se adapten a un mercado laboral en constante transformación.
De acuerdo con el Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial, el 59 % de la fuerza laboral mundial necesitará actualizar o desarrollar nuevas habilidades antes de 2030, impulsando una creciente demanda por programas de especialización de corta duración que permitan adquirir conocimientos prácticos y aplicables de manera inmediata.
Para Jorge Cáceres, jefe de Formación Continua de Cibertec, esta tendencia responde a un cambio estructural en la forma en que las personas construyen su desarrollo profesional. «Hace algunos años, la formación continua era vista como un complemento. Hoy forma parte de la estrategia profesional de quienes buscan mantenerse competitivos. Las empresas valoran perfiles capaces de aprender constantemente, adaptarse a nuevas tecnologías y responder con rapidez a los cambios de su sector», afirma.
Tres beneficios de apostar por la formación continua
De acuerdo con el especialista, invertir en la actualización permanente ofrece ventajas concretas para el desarrollo profesional:
- Mayor empleabilidad: Permite desarrollar competencias alineadas con las necesidades actuales del mercado, incrementando las oportunidades de acceder a nuevos puestos o asumir mayores responsabilidades.
- Especialización práctica: Los programas de corta duración permiten incorporar conocimientos específicos con aplicación inmediata en el entorno laboral, respondiendo a necesidades concretas de cada industria.
- Mayor capacidad de adaptación: Fortalece habilidades para liderar procesos de innovación, desenvolverse en entornos cambiantes y afrontar los retos que plantea la transformación digital.
Asimismo, Cáceres explica que el perfil de quienes buscan este tipo de formación también ha evolucionado. «La mayor parte de nuestros participantes tiene entre 25 y 45 años. Son profesionales que buscan seguir creciendo sin detener su vida laboral y priorizan programas flexibles, de rápida aplicación y respaldados por instituciones con trayectoria. Hoy el aprendizaje debe integrarse al ritmo de vida de las personas y generar resultados concretos en su desempeño profesional», señala.
Salud e Inteligencia Artificial lideran la demanda
Entre las áreas con mayor crecimiento destacan Salud e Inteligencia Artificial, impulsadas por la transformación de los servicios, la digitalización de procesos y la necesidad de incorporar nuevas herramientas tecnológicas en distintos sectores económicos.
En respuesta a las nuevas demandas del mercado, Cibertec ha fortalecido su propuesta de Formación Continua con dos nuevas líneas de especialización. La primera está enfocada en Salud e incluye seis cursos: Nutrición Deportiva, Primeros Auxilios, Masoterapia, Inyectables, Soporte Básico Vital y Cirugía Menor y Suturas. La segunda está orientada a Inteligencia Artificial aplicada y comprende cinco cursos enfocados en negocios, selección de personal, docencia, compras y gestión legal. Ambas líneas responden a necesidades de formación distintas y han sido diseñadas para desarrollar competencias específicas en cada campo profesional.
«La formación continua seguirá evolucionando hacia experiencias cada vez más especializadas, flexibles y orientadas a resolver necesidades reales del mercado. Hoy aprender de manera permanente ya no representa una ventaja competitiva, sino una condición necesaria para crecer profesionalmente y responder a los desafíos del futuro del trabajo», concluye Cáceres.