Concentrar determinados feriados alrededor del fin de semana es una práctica utilizada en diferentes economías.
Reducir el número de feriados, trasladarlos al viernes y, finalmente, considerar el lunes como la alternativa más conveniente. Las distintas propuestas planteadas en los últimos meses han vuelto a poner bajo discusión cómo debería organizarse el calendario de feriados en el Perú. Tras los últimos pronunciamientos del Ejecutivo, el escenario apunta ahora a mantener los 16 feriados nacionales y evaluar su traslado a los lunes a partir de 2027, reabriendo un debate que involucra no solo el descanso de los trabajadores, sino también la productividad, la planificación empresarial y la actividad económica.
Para Daniel de la Vega, socio y líder del área laboral de Dentons Perú, la sucesión de propuestas pone sobre la mesa una discusión que trasciende la elección entre lunes o viernes. “El verdadero reto es la coherencia regulatoria: que el Ejecutivo y el Congreso determinen un solo modelo previsible y lo mantengan. Los cambios de criterio generan incertidumbre —y más costos— que cualquier feriado a mitad de semana”, sostiene el especialista.
La posibilidad de trasladar feriados, además, no es nueva en el ordenamiento laboral peruano. El texto original del Decreto Legislativo 713, de 1991, establecía que determinados feriados debían trasladarse al lunes inmediato posterior. Posteriormente, el Congreso modificó esta disposición para establecer que el descanso se hiciera efectivo en la misma fecha del feriado. A ello se suma que el Congreso anterior dejó aprobado un proyecto para trasladar determinados feriados al lunes siguiente.
“Estamos debatiendo, en cierta medida, volver a un esquema que el propio legislador aprobó y posteriormente descartó”, señala De la Vega. El experto laboralista considera que este antecedente resulta relevante para entender que la discusión actual no supone necesariamente la creación de un nuevo modelo laboral, sino la revisión de una fórmula que ya formó parte de la legislación peruana.
Trasladar los feriados no es una excepción peruana
La experiencia internacional muestra que concentrar determinados feriados alrededor del fin de semana es una práctica utilizada en diferentes economías. Estados Unidos adoptó en 1968 el Uniform Monday Holiday Act para trasladar varios feriados federales a los lunes; Colombia aplica desde 1983 la denominada “Ley Emiliani”; Argentina contempla feriados “trasladables” que pueden moverse al lunes más cercano; y en Reino Unido, cuando determinados bank holidays coinciden con un fin de semana, se establece un día sustitutorio.
Para De la Vega, esta experiencia permite introducir otro elemento en la discusión peruana: más importante que definir si el traslado debe producirse el lunes o el viernes podría ser garantizar la previsibilidad del calendario laboral.
“Si bien no he encontrado estudios que favorezcan un día respecto del otro, la evidencia de países que utilizan este tipo de sistemas sugiere que la previsibilidad del calendario laboral, más que el día específico, puede generar beneficios como menor ausentismo informal, una mejor planificación empresarial y una mayor activación económica del sector turismo”, explica.
Precisamente, el impacto económico de los fines de semana largos constituye otra dimensión del debate. Según cifras del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo recogidas en el análisis, durante Semana Santa de 2026 se movilizaron 1.9 millones de viajeros y se generó un movimiento económico de US$ 228.5 millones. Por el Día del Trabajo, más de 955 mil turistas internos generaron US$ 136 millones, mientras que para el feriado de San Pedro y San Pablo se proyectaron 936 mil turistas y un movimiento económico de US$ 130 millones.
Estas cifras muestran que la discusión sobre los feriados no se limita a las horas que dejan de trabajarse. Los fines de semana largos también movilizan consumo, turismo interno, servicios y empleo temporal, por lo que cualquier modificación del calendario supone equilibrar distintas variables económicas.
¿Qué pasa cuando un feriado cae domingo?
El traslado sistemático también tendría un efecto práctico sobre los trabajadores. De acuerdo con el cálculo realizado por De la Vega, estadísticamente alrededor de 1.5 feriados por año calendario coinciden con un domingo. La distribución, sin embargo, cambia cada año: en 2025 ocurrió con un feriado, en 2026 sucede con tres, en 2027 no ocurrirá con ninguno y en 2028 volverá a suceder con tres.
Actualmente, cuando ello ocurre, el trabajador puede terminar sin un día adicional de descanso por esa fecha. “Si los feriados se trasladan sistemáticamente al viernes o al lunes, esa ‘pérdida’ podría desaparecer”, apunta el especialista.
La discusión actual se produce después de varios años de cambios en el calendario. Entre 2021 y 2023 se incorporaron cuatro nuevos feriados nacionales —9 de diciembre, 6 de agosto, 7 de junio y 23 de julio—, elevando de 12 a 16 las fechas reconocidas. Posteriormente surgieron distintas iniciativas para reducirlas, establecer evaluaciones técnicas antes de crear nuevos feriados o trasladar algunas fechas al lunes siguiente.
Para De la Vega, esa evolución refuerza la necesidad de que cualquier nueva modificación tenga vocación de permanencia. “El problema no es si el feriado se traslada a lunes o viernes. El punto central es contar con reglas claras y estables que permitan a trabajadores y empresas anticiparse y organizarse. La previsibilidad también es una forma de reducir costos”, concluye.