El material ferroviario donado por la empresa estadounidense Caltrain para el proyecto del tren Lima–Chosica permanece sin uso en la capital. Ante esta situación, autoridades de Tacna y Puno han planteado que parte de los vagones y locomotoras se transfieran a sus regiones para reforzar rutas estratégicas y potenciar el turismo.
El proyecto del tren Lima–Chosica, impulsado inicialmente por la gestión municipal anterior, recibió en 2025 una donación de 90 vagones y 19 locomotoras EMD F40PH-2 de la compañía Caltrain. Sin embargo, más de un año después, el material continúa almacenado en Lima sin haber sido incorporado al servicio. Esta inactividad ha generado cuestionamientos sobre la viabilidad del proyecto y el costo de mantener los equipos en desuso.
En este contexto, el gobernador regional de Tacna, Luis Torres, solicitó formalmente al alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, la transferencia de diez vagones y una locomotora para fortalecer el sistema ferroviario Tacna–Arica. La propuesta busca dinamizar la integración fronteriza con Chile y potenciar el turismo binacional. Reggiardo aceptó abrir mesas de diálogo y convocó a una reunión técnica para evaluar la factibilidad del pedido.
Por su parte, autoridades de Puno también han mostrado interés en recibir parte del material ferroviario para impulsar rutas vinculadas al Lago Titicaca, con el objetivo de ampliar la oferta turística y generar un impacto económico positivo en la región.
La discusión sobre el destino de los coches refleja un dilema mayor: mientras Lima aún no concreta el tren hacia Chosica, otras regiones ven en estos equipos una oportunidad inmediata para fortalecer sus sistemas de transporte. El desenlace dependerá de las negociaciones políticas y técnicas que se desarrollen en las próximas semanas, pero lo cierto es que el material ferroviario donado ha abierto un debate nacional sobre las prioridades en infraestructura ferroviaria.