Investigación de la Universidad Norbert Wiener analiza tres dimensiones de la experiencia de los usuarios del transporte público: seguridad del servicio, acoso sexual y bienestar psicológico.
Lima, 25 de junio de 2026.- El transporte público forma parte de la rutina diaria de millones de personas; sin embargo, un estudio de la Universidad Norbert Wiener evidencia que la experiencia de viaje incluye distintas dimensiones vinculadas a la seguridad, el acoso sexual y el bienestar psicológico de los usuarios.
La investigación encontró que el 22.5% de los participantes reportó haber sufrido acoso sexual en el transporte público, lo que equivale a más de uno de cada cinco usuarios encuestados.
El estudio fue liderado por Jonatan Baños-Chaparro, investigador de la carrera de Psicología del Vicerrectorado de Investigación de la Universidad Norbert Wiener, y analizó de manera independiente tres dimensiones: el uso del transporte público, las experiencias de acoso sexual y variables relacionadas con el bienestar psicológico.
«El transporte público debe ser entendido no solo como un sistema de movilidad, sino también como un entorno que influye en la salud y el bienestar de las personas», señala Baños-Chaparro.
De acuerdo con los resultados, la seguridad fue el aspecto peor valorado del servicio por los usuarios. Según el investigador, esta percepción puede estar asociada a factores como el hacinamiento, la limitada vigilancia, la informalidad de algunos servicios y las dificultades que enfrentan las víctimas para denunciar situaciones de violencia o acoso.
En paralelo, el estudio exploró variables vinculadas al bienestar psicológico de los participantes, como ansiedad, estrés e ira. Asimismo, se identificaron elementos como síntomas depresivos dentro del análisis de la experiencia de movilidad.
El estudio también identificó que la mayoría de los casos de acoso reportados fueron cometidos por otros pasajeros, y que algunas personas señalaron haber vivido estas situaciones en más de un medio de transporte.
El investigador precisó que estas dimensiones fueron analizadas de forma independiente dentro del estudio, sin establecer relaciones causales entre ellas.
“Es importante comprender el transporte público como un espacio cotidiano donde coexisten distintas dimensiones de la experiencia del usuario, que deben ser analizadas por separado”, señaló Baños-Chaparro.
Finalmente, los investigadores recomiendan fortalecer los mecanismos de denuncia, mejorar la vigilancia en estaciones y paraderos, e impulsar campañas de sensibilización para prevenir el acoso sexual en espacios públicos.
“Un transporte público seguro contribuye a mejorar la experiencia de viaje y la calidad del servicio”, concluyó el investigador.
Sobre la investigación
El estudio contó con la participación de 507 adultos peruanos, con una edad promedio de 33 años. El 66.7% de la muestra estuvo conformada por mujeres y el 95.9% residía en zonas urbanas.