Investigadores descubrieron un ecosistema hidrotermal fósil de unos 80 millones de años en la cordillera andina. Sus microorganismos preservados ofrecen información sobre la evolución de la vida en condiciones extremas y podrían ayudar a estudiar ambientes similares fuera de la Tierra.
Un extraordinario registro fósil hallado en los Andes argentinos está aportando nuevas pistas para comprender cómo la vida puede desarrollarse en ambientes extremos. Investigadores estudiaron el antiguo campo geotermal de Sanagasta, en la provincia de La Rioja, donde identificaron un ecosistema hidrotermal del Cretácico con una antigüedad aproximada de 80 millones de años.
El estudio, publicado en enero de 2026 en la revista científica Frontiers in Ecology and Evolution, describe una comunidad de microorganismos que quedó excepcionalmente preservada dentro de estructuras conocidas como microbialitos. Las investigaciones mediante microscopía y análisis químicos permitieron identificar evidencias de bacterias, arqueas, algas, hongos, protistas y pequeños artrópodos.
Los científicos destacan especialmente la preservación tridimensional de estos organismos. La silicificación, un proceso de mineralización asociado a microorganismos extremófilos, permitió conservar detalles microscópicos que normalmente desaparecen durante la fosilización.
El antiguo ambiente de Sanagasta estaba dominado por aguas termales y sistemas hidrotermales. Estas condiciones, caracterizadas por temperaturas elevadas, variaciones de pH y una composición mineral particular, son consideradas importantes para estudiar los límites de la vida y la manera en que diferentes organismos pueden adaptarse a ambientes hostiles.
Asimismo, el hallazgo también despierta interés para la astrobiología. Los ambientes hidrotermales terrestres son utilizados como modelos para analizar posibles escenarios de habitabilidad en otros cuerpos del Sistema Solar, incluido Marte. La investigación de ecosistemas extremófilos permite establecer qué señales podrían buscar futuras misiones espaciales al estudiar antiguos ambientes acuáticos.