El informe de Uruguay XXI confirma que la sequía redujo la producción de soja a la mitad, provocando un retroceso histórico en las ventas externas. Carne y celulosa también registraron bajas, mientras Brasil y EE.UU. compensaron parcialmente la caída.
Las exportaciones de bienes de Uruguay alcanzaron USD 1,121 millones en agosto, lo que significó una caída interanual del 16%, según el informe mensual de comercio exterior elaborado por Uruguay XXI. En el acumulado de enero a agosto, las ventas totalizaron USD 8,939 millones, un 1% menos que en 2025.
El principal factor detrás de la contracción fue la soja, que registró un desplome del 70% interanual, con ventas por apenas USD 86 millones frente a los USD 288 millones de agosto de 2025. La sequía redujo la cosecha en más de un 50%, afectando tanto los volúmenes como los ingresos. Este retroceso explica casi íntegramente la caída anual del comercio exterior.
Otros rubros también mostraron descensos: la carne bovina cayó un 12% (USD 214 millones), la celulosa retrocedió un 9% (USD 205 millones) y los productos lácteos bajaron un 29% (USD 64 millones). Solo el concentrado de bebidas logró crecer, con un aumento del 31% (USD 63 millones).
En cuanto a destinos, China lideró las compras con USD 245 millones, aunque con una fuerte caída del 46% por la menor colocación de soja. Brasil se consolidó como segundo mercado con USD 182 millones (+30%), seguido por la Unión Europea (USD 165 millones, -11%) y Estados Unidos (USD 125 millones, +15%).
La sequía no solo impactó en el agro, sino también en la logística y el transporte de cargas, al reducir los volúmenes movilizados hacia los principales corredores de salida de la producción agrícola.
Con este panorama, Uruguay enfrenta uno de los mayores desafíos de los últimos años en su matriz exportadora, donde la dependencia de la soja vuelve a evidenciar la vulnerabilidad del país frente a fenómenos climáticos extremos.