La Junta Nacional de Justicia decidió no renovar al fiscal anticorrupción, generando impacto en el sistema judicial y en casos emblemáticos del país.
Un estudio reciente encendió el debate sobre los llamados perros “de diseño”, al advertir que estos cruces pueden presentar más problemas de conducta que los perros de raza pura.
La investigación —basada en el análisis de más de 9.000 perros— evaluó comportamientos cotidianos como ladridos excesivos, miedo, agresividad o ansiedad mediante cuestionarios a los dueños. Los resultados mostraron que, en casi la mitad de los casos, los perros de diseño exhibían más conductas problemáticas que sus razas progenitoras.
Entre los casos más llamativos destacan los cockapoos, que mostraron mayores niveles de agresividad tanto hacia sus dueños como hacia extraños, además de nerviosismo elevado. Por su parte, los cavapoos registraron más ansiedad, excitabilidad y miedo a la soledad.
Aunque algunos cruces como los labradoodles presentaron menos problemas en comparación con otros, tampoco estuvieron completamente libres de conductas indeseables.
Los expertos advierten que parte del problema radica en las expectativas de los dueños. Muchas personas adoptan estos perros creyendo que serán más tranquilos o “perfectos”, sin considerar que el comportamiento depende de múltiples factores, como la genética, el entrenamiento y el entorno.
Además, el estudio señala que muchos propietarios recurren a consejos informales en redes sociales o conocidos en lugar de buscar ayuda profesional, lo que puede empeorar la conducta del animal.
Pese a estos hallazgos, especialistas recuerdan que ningún perro —sea de raza pura o mestizo— garantiza un comportamiento ideal, ya que la educación, socialización y cuidados siguen siendo factores clave en su desarrollo.