Análisis destaca la evolución de los influencers peruanos desde la cultura chicha hasta convertirse en fenómenos globales.
Inkabet, mediante un reciente estudio propio sobre las industrias culturales, revela que el entretenimiento en el Perú ya no se rige por un control remoto, sino por el scroll en el celular. Esta transformación marca el fin del dominio del horario estelar y consolida la era de los creadores de contenido peruanos y la autogestión de audiencias.
El estudio, desarrollado por su equipo de análisis, detalla que la identidad digital actual tiene sus raíces en la cultura chicha de los 80, un movimiento que visibilizó a los sectores urbanos migrantes con figuras como Chacalón y Los Shapis. Esta esencia evolucionó hoy hacia una relación directa y sin filtros entre la figura pública y su comunidad.
El nuevo modelo de celebridad
Figuras como Flavia Laos representan este nuevo modelo: marcas de lifestyle donde la TV es solo un complemento más. Su éxito, reconocido en los People’s Choice Awards, demuestra que la relevancia se mide en engagement (compromiso). Esta tendencia se materializa en proyectos como el Inkatonazo, un slot exclusivo de Inkabet diseñado bajo la estética de la influencer.
En proyectos como el Inkatonazo, la figura pública participa en la construcción de una experiencia pensada para su propia comunidad digital. Se trata del traslado de una identidad nacida en redes sociales hacia el entorno del entretenimiento online.
¿Cómo cambió el entretenimiento en el Perú?
El estudio de Inkabet revela que este giro se apoya en datos del INEI y DataReportal: el acceso a internet en viviendas pasó del 20.2% en 2012 al 60.1% al cierre de 2025. Con una penetración móvil del 95.4%, el smartphone es el nuevo control remoto. Además, más de 28.5 millones de peruanos conectados dedican tres horas diarias a redes sociales, superando el tiempo frente a la TV tradicional.
El mapa de la fama ya no depende de un director de programación, el análisis identifica referentes que dominan el entorno:
- Gerardo Pe: personifica la transición del humor de calle al mundo digital, logrando que su carisma y parodias conecten con millones de forma orgánica antes de saltar a los medios masivos.
- Luciano Mazzetti: representa la evolución del contenido gastronómico, demostrando que la relevancia actual del sector cocina y viajes se cocina en YouTube y no en los sets de televisión.
- Zully y Milenka: representan la profesionalización del carisma popular a través del streaming en plataformas como Kick o TikTok Live.
- Valentino: construyó su base de seguidores directamente en el algoritmo de TikTok e Instagram antes de dar el salto a la televisión.
- Hablando Huevadas (Jorge Luna y Ricardo Mendoza): llevan la chispa de la calle desde YouTube hacia producciones de nivel estadio.
- Grupo 5: lidera la modernización de la cumbia, utilizando el algoritmo de Spotify para conectar con nuevas generaciones.
- Hermanos Yaipen: representan la vigencia de la orquesta tradicional adaptada al entorno digital, conectando con nuevas generaciones a través de tendencias virales y colaboraciones estratégicas.
Desde Inkabet se confirma que la influencia migró de las antenas a los servidores. Hoy, la relevancia se construye en comunidades que valoran la interacción por encima de la sintonía. El entretenimiento peruano es ahora un ecosistema donde la esencia emprendedora de nuestra cultura conquistó el entorno digital para conectar con audiencias globales.