En el Perú solo el 3,9% de los adultos entre 25 y 54 años participa en programas de educación o capacitación, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
Cada vez son más los padres que buscan crecer profesionalmente sin renunciar a uno de sus roles más importantes: acompañar a sus hijos. En un mercado laboral en constante transformación, el aprendizaje continuo se ha convertido en un aliado para seguir creciendo sin perder el equilibrio entre el trabajo y la vida familiar.
Esta necesidad cobra aún más relevancia si se considera que, según el Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial, el 39% de las habilidades que hoy demanda el mercado laboral cambiarán antes de 2030. Sin embargo, en el Perú solo el 3,9% de los adultos entre 25 y 54 años participa en programas de educación o capacitación, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Para Carla Olivieri, rectora de Dionisio Romero University (DRU), hoy el reto no es estudiar más, sino aprender mejor. «La educación debe adaptarse a la vida de las personas y ofrecer experiencias flexibles, personalizadas y alineadas con las habilidades que demanda el mercado. Así, un padre puede seguir creciendo profesionalmente sin renunciar al tiempo con su familia», señala.
En ese sentido, Olivieri comparte cuatro recomendaciones para los padres que desean seguir desarrollándose profesionalmente sin descuidar el tiempo con sus hijos.
- Prioriza las habilidades que realmente demanda el mercado
Antes de elegir un programa de estudios, identifica cuáles serán las competencias más valoradas en los próximos años. Inteligencia artificial, análisis de datos, liderazgo, innovación, pensamiento crítico y habilidades digitales son algunas de las áreas que hoy están marcando la diferencia en el mercado laboral.
- Elige programas que se adapten a tu ritmo de vida
La flexibilidad es clave para quienes trabajan y tienen responsabilidades familiares. Hoy, además, la inteligencia artificial está transformando la forma de aprender, permitiendo que la experiencia educativa se adapte a cada estudiante. Existen modelos como DRU Flow, que utilizan IA para personalizar la ruta de aprendizaje según el avance, desempeño y necesidades de cada persona, facilitando el desarrollo de nuevas habilidades sin descuidar el trabajo ni el tiempo en familia.
- Busca aprendizajes que puedas aplicar desde el primer día
La formación más valiosa es aquella que genera un impacto inmediato. Prioriza programas orientados a resolver desafíos reales del entorno laboral y que cuenten con certificaciones internacionales reconocidas por la industria. Este tipo de credenciales no solo fortalecen el perfil profesional, sino que también amplían las oportunidades de empleabilidad y permiten responder mejor a las necesidades del mercado.
- Convierte el aprendizaje en un ejemplo para tus hijos
Seguir estudiando también transmite un mensaje poderoso dentro del hogar. Cuando un padre demuestra que nunca deja de aprender, inspira a sus hijos a desarrollar curiosidad, disciplina y capacidad de adaptación frente a un mundo en constante cambio.
Hoy, además, algunas instituciones de educación superior están ampliando su impacto más allá del estudiante, promoviendo iniciativas para que sus familias también accedan a contenidos y cursos gratuitos que fortalezcan su desarrollo personal y profesional. De esta manera, el aprendizaje se convierte en una experiencia compartida que beneficia a todo el entorno familiar.
«Vivimos en un entorno donde las profesiones cambian constantemente. Mostrarles a nuestros hijos que nunca dejamos de aprender es enseñarles una habilidad que los acompañará toda la vida: la capacidad de adaptarse, reinventarse y seguir creciendo», concluye Olivieri, rectora de Dionisio Romero University.