El paro regional en Iquitos alcanza un 95% de acatamiento y reúne a más de 60 sindicatos, transportistas y organizaciones sociales. Los manifestantes rechazan negociar con funcionarios de bajo rango y demandan soluciones inmediatas al alza de combustibles, la crisis eléctrica y la minería ilegal.
La región Loreto vive una jornada de tensión tras el inicio de un paro regional de 48 horas convocado por la CGTP. La protesta, que se desarrolla en Iquitos y otras localidades, responde al incremento del precio de los combustibles, los cortes reiterados de energía eléctrica y el avance de la minería ilegal en la Amazonía. Según el secretario general de la CGTP Loreto, Reynaldo Tuanama, el acatamiento de la medida alcanza el 95%, con participación de sindicatos de construcción civil, transportistas, colectiveros y trabajadores de diversos sectores.
Los manifestantes se concentraron en el frontis del Gobierno Regional de Loreto, donde rechazaron dialogar con una comisión técnica enviada por la Presidencia del Consejo de Ministros. “Nos están mandando representantes de segundo y tercer nivel, eso no lo vamos a aceptar”, declaró Tuanama, quien insistió en que la protesta solo se levantará si acuden la presidenta Keiko Fujimori o el premier Luis Galarreta.
Entre los reclamos más urgentes figura el precio del gas doméstico, que en Iquitos llegó a costar hasta S/80 por balón, lo que agrava la situación de las familias. Además, los dirigentes cuestionan que el subsidio al combustible planteado por el Gobierno sea focalizado y beneficie apenas al 10% de usuarios, dejando fuera a la mayoría de motocarristas y transportistas informales.
La paralización ha provocado bloqueos en la carretera Iquitos–Nauta y la suspensión de actividades comerciales y educativas. La Policía Nacional mantiene resguardo en las zonas de protesta, mientras los dirigentes advierten que, si no hay respuesta antes de la medianoche, el paro podría convertirse en indefinido, intensificando la crisis en la región amazónica.