A votar: llueva, truene o relampaguee

Por Antero Flores-Araoz

Si bien es verdad que, por la normatividad peruana, especialmente el artículo 31 de la Constitución, “Tienen derecho al voto los ciudadanos en goce de su capacidad civil (a partir de los 18 años)… y obligatorio hasta los setenta años.  Es facultativo después de esa edad”.

Quienes en las próximas elecciones generales del 12 de abril en primera vuelta y en el mes de junio en segunda, no vayan a votar sin tener impedimento ni excusa válida, no tendrán perdón de Dios.

Recordemos lo que pasó en la segunda vuelta del año 2021, en que competían a la Presidencia de la República Keiko Fujimori y Pedro Castillo. La primera tuvo 8,792,117 votos (49.87%) y el segundo 8,836,380 votos (50.12%), con una diferencia a favor del segundo de solamente 44,213 votos.

En ésa segunda vuelta dejaron de votar solamente en Santiago de Surco 105,314 personas y en Miraflores 52,039 ciudadanos. Si hubiesen concurrido al acto electoral, más que seguro que el candidato Pedro Castillo no hubiese sido elegido presidente de nuestra Nación.

En los distritos de San Borja y San Isidro, hubo menos ausentismo, pero si los que no concurrieron a las urnas en ambas localidades, lo hubiesen hecho, también tendríamos probablemente como resultado que Pedro Castillo no hubiese sido el ganador y personificado a nuestro querido Perú.

Si bien es verdad que, en tales distritos, entre los ausentes se encontraban personas de la tercera edad, nada ni nadie les hubiese impedido votar, salvo pues que estuviesen con seria enfermedad, en establecimiento hospitalario o con invalidez.

Los que no votaron, sin tener impedimento para ello, sus consciencias no pueden ser descargadas simplemente con el pago de una multa y, menos siendo ella bastante modesta para quienes habitan en esos distritos por lo general bastante exclusivos.

Los que se fueron al campo, a la playa, o a alguna otra distracción el día de la elección, tendrán que cargar en sus consciencias que hayamos tenido de presidente a una persona que no cree en la Democracia, que no estaba capacitado para presidir al país, que no tenía antecedentes ni experiencia gubernamental y que con sus actos desde Palacio de Gobierno, hizo leña y pabilo el sueño de tener un país mejor. Incluso perpetró golpe de Estado, por lo cual sufre privación de su libertad.

No escribimos estas líneas para incordiar ni enfadar a quienes faltaron a su deber con el Perú y la Democracia, de votar adecuadamente en las elecciones del 2021, sino para que sean conscientes que no deben repetir tal desaguisado y, para que todos los que están en posibilidad de elegir bien y para bien de nuestra querida patria, lo hagan por ser un imperativo cívico y moral.

Compartir:

Relacionado

Del campo a tu mesa en un clic

El Noticiero

Vanidad Escolar

El Noticiero

No estamos boyantes

El Noticiero