El seguro es gratuito y financiado íntegramente por el Estado. Protege a pequeños agricultores frente a pérdidas ocasionadas por lluvias, inundaciones, sequías, heladas, granizo, plagas y otros eventos climáticos.
Los pequeños productores agrarios del país cuentan con el Seguro Agrícola Catastrófico (SAC), mecanismo de protección social impulsado por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) para atender las pérdidas ocasionadas por eventos climáticos extremos.
De acuerdo con el sector, el seguro es gratuito para los productores y ofrece una cobertura de hasta S/1,000 por hectárea de cultivo afectada, monto que busca brindar un respaldo económico a las familias dedicadas principalmente a la agricultura de subsistencia.
El SAC se activa ante la ocurrencia de fenómenos que provoquen daños en los cultivos, entre ellos lluvias intensas, inundaciones, sequías, heladas, granizadas, plagas y enfermedades, entre otros eventos adversos. El objetivo es reducir el impacto económico que estos desastres generan en los agricultores y contribuir a que puedan continuar con sus actividades productivas.
Para la cobertura vigente, el Gobierno dispone de S/2,000 millones destinados a atender siniestros en más de dos millones de hectáreas agrícolas, según información proporcionada por el Midagri.
Los agricultores que sufran daños deben reportar inmediatamente el siniestro ante la Agencia u Oficina Agraria correspondiente. A partir de este aviso, las autoridades regionales coordinan con la compañía aseguradora para realizar la evaluación de campo y determinar si corresponde el pago de la indemnización.
El mecanismo ya ha permitido atender emergencias en diferentes regiones. Durante 2025, el SAC destinó alrededor de S/49 millones en indemnizaciones para más de 120,000 productores afectados por eventos climáticos.
El Midagri exhortó a los gobiernos regionales y municipalidades a orientar a los productores sobre el procedimiento para activar el seguro. La medida cobra especial importancia ante el riesgo de lluvias intensas y otros fenómenos meteorológicos que pueden afectar las campañas agrícolas.
El SAC busca así fortalecer la resiliencia de la agricultura familiar y evitar que una emergencia climática se convierta en una pérdida económica irreversible para los pequeños productores.