El Perú liderará el crecimiento en Sudamérica gracias al dinamismo de la inversión privada, la recuperación de las exportaciones mineras y un entorno fiscal sólido. Las proyecciones del MEF, la Cepal y el Banco Mundial ubican al país por encima del promedio regional, consolidando su posición como una de las economías más resilientes de la región.
La ministra de Economía y Finanzas, Denisse Miralles, presentó ante el Congreso el marco macroeconómico para 2026, destacando que el Perú crecerá 3,2%, impulsado por el gasto privado y la recuperación de las exportaciones, especialmente de cobre y oro. Este desempeño se ubica muy por encima del promedio regional estimado en 2,1%.
La Cepal también elevó su proyección para el Perú a 3,2%, resaltando que el país superará el promedio de América del Sur (2,5%) y de América Latina (2,2%). El informe advierte que, pese a riesgos como el Fenómeno de El Niño, la economía peruana mantiene fundamentos sólidos y capacidad de resiliencia.
Por su parte, el Banco Mundial mejoró su estimación a 2,7%, señalando que el Perú se beneficia de inversiones en minería e infraestructura, además de una mejora gradual en el consumo interno. Aunque reconoce desafíos como el alza de precios de fertilizantes y petróleo, el organismo considera que el país seguirá creciendo por encima del promedio regional.
El BCR complementó estas proyecciones con cifras de balanza comercial: el superávit acumulado en 24 trimestres consecutivos refleja la fortaleza exportadora y la estabilidad macroeconómica del país.
El Perú se perfila como líder de crecimiento en América Latina durante 2026. Con un entorno externo favorable para los metales, inversión privada en expansión y disciplina fiscal, el país no solo supera el promedio regional, sino que consolida su reputación como una economía confiable y atractiva para la inversión internacional.