- Con más de 296 movimientos telúricos en lo que va del 2026, reforzar las conexiones de agua y desagüe es clave para reducir riesgos y daños estructurales.
El Perú no solo es tierra de cultura milenaria y paisajes extremos, también es uno de los países más sísmicos del planeta. Según el Instituto Geofísico del Perú, solo en lo que va del 2026, ya se han reportado 296 sismos a nivel nacional, incluido uno de magnitud 6.1 en Ica que dejó varias viviendas afectadas y daños materiales en distintas zonas, poniendo nuevamente en evidencia la importancia de contar con construcciones e instalaciones preparadas.
Según Juan Durand, especialista de Pavco Wavin, aunque muchas veces se asocia la seguridad de una vivienda únicamente con la solidez de sus paredes y techos, las instalaciones internas, como las de agua y desagüe, también cumplen un papel decisivo frente a los sismos. “Un colapso en las tuberías significa pérdidas materiales dentro del hogar, pero también puede interrumpir el acceso al agua potable y generar problemas de salubridad en plena emergencia, cuando las familias más necesitan condiciones seguras”, explicó.
En ese contexto, el especialista de Pavco Wavin explica cuatro beneficios principales de las tuberías de PVC frente a los sismos:
- Flexibilidad estructural: a diferencia de materiales rígidos como el concreto o el hierro fundido, estas tuberías cuentan con un grado de elasticidad que les permite adaptarse a los movimientos del suelo. Esto significa que, en lugar de quebrarse, pueden deformarse levemente y recuperar su forma, resistiendo mejor los sacudones típicos de un sismo.
- Menor riesgo de filtraciones: gracias a su capacidad de absorber vibraciones, minimiza la posibilidad de rupturas y con ello reduce la exposición a daños colaterales. Por ejemplo, la humedad o moho que comprometen la estructura.
- Durabilidad comprobada: estas tuberías no solo resisten sismos, también soportan la corrosión, los cambios bruscos de presión y el desgaste causado por vibraciones repetitivas a lo largo del tiempo. Su vida útil supera a la de muchos materiales tradicionales, lo que las convierte en una alternativa de inversión inteligente y de bajo mantenimiento para las familias.
- Facilidad de reparación y reemplazo: en caso de daño, estos sistemas son mucho más fáciles de reparar. Al ser livianos y contar con conexiones estandarizadas, los trabajos de mantenimiento se realizan de forma rápida y con un costo menor. Esto permite que las viviendas puedan recuperar su funcionalidad en menos tiempo tras un sismo, aspecto clave en situaciones de emergencia.
Con estos beneficios, es importante recalcar la importancia de obtener tuberías certificadas como parte de construcciones más seguras y sostenibles. “En el Perú, donde los sismos son inevitables, invertir en sistemas sanitarios más seguros no es un lujo, es una necesidad. Nuestro objetivo es que cada vivienda cuente con soluciones que aseguren durabilidad en el largo plazo”, finalizó el especialista de Pavco Wavin.