La compañía australiana Bradken inauguró su nueva planta industrial en Chilca, una infraestructura que representa una inversión superior a los US$ 100 millones y uno de los proyectos más importantes de la empresa en los últimos años a nivel global. La nueva operación busca fortalecer la cadena de suministro minera en la región y posicionar al Perú como un centro estratégico para la producción de revestimientos especializados destinados a la industria extractiva.
Con más de 100 años de trayectoria y presencia en 15 países, Bradken dio un nuevo paso en su expansión internacional con la puesta en marcha de esta moderna instalación ubicada en el sur de Lima. La planta, desarrollada sobre un área de 62 000 m², cuenta con tecnología avanzada y una capacidad diseñada para atender la creciente demanda del sector minero en América Latina.
La inauguración reunió a representantes del sector empresarial, autoridades, clientes, aliados estratégicos y colaboradores de la compañía, quienes destacaron la importancia de esta inversión para impulsar la industria nacional y fortalecer la competitividad del Perú dentro del mercado minero internacional.
La nueva planta estará enfocada en la fabricación de revestimientos mineros, componentes esenciales para los procesos de molienda en operaciones extractivas. Estos productos cumplen un papel fundamental al proteger los equipos utilizados en las plantas concentradoras y mejorar la eficiencia de los procesos productivos.
Según representantes de Bradken, la elección del Perú como sede de esta importante inversión responde al papel estratégico que tiene el país dentro de la minería mundial. Su ubicación, la presencia de una industria minera desarrollada y la oportunidad de atender mercados regionales convierten al territorio peruano en un punto clave para la expansión de la compañía.
Además del impacto industrial, el proyecto representa nuevas oportunidades para el desarrollo económico local mediante la generación de empleo, la contratación de proveedores nacionales y el fortalecimiento de capacidades técnicas vinculadas a la manufactura avanzada.
La incorporación de tecnología también es uno de los pilares de esta nueva infraestructura. La planta integra procesos modernos orientados a mejorar la eficiencia operativa, la calidad de los productos y la sostenibilidad de sus actividades, respondiendo a las nuevas exigencias de la industria minera global.
La inversión de Bradken se suma a los esfuerzos por impulsar una mayor industrialización en el Perú, promoviendo la producción local de componentes especializados que anteriormente dependían en mayor medida de proveedores internacionales.
Para el sector minero, contar con proveedores estratégicos instalados cerca de las operaciones permite optimizar tiempos de respuesta, reducir costos logísticos y mejorar la disponibilidad de soluciones adaptadas a las necesidades de cada operación.
La inauguración de esta planta marca un nuevo capítulo en la relación entre Bradken y el Perú, reafirmando la apuesta de la compañía por un crecimiento de largo plazo en la región. Con esta infraestructura, la empresa busca acompañar la evolución de la minería peruana y contribuir al desarrollo de una industria más competitiva, tecnológica y sostenible.