Conexión de fibra óptica, uso de cable Ethernet, red Wi-Fi de 5 GHz y aplicaciones de streaming actualizadas pueden marcar la diferencia para disfrutar los eventos deportivos en vivo con una experiencia más fluida y estable.
Durante los eventos deportivos de gran magnitud, como los partidos del Mundial, miles de aficionados suelen reportar en redes sociales una situación tan curiosa como frustrante: mientras algunos ya están celebrando un gol en el vecindario, otros recién ven en sus pantallas cómo el balón se acerca al arco. En muchos casos, la diferencia entre una transmisión y otra puede superar los 20 segundos.
¿A qué se debe esto? La respuesta está en el delay (o retraso de señal), que es el tiempo que transcurre desde que ocurre la acción en la cancha hasta que se refleja en el televisor, celular o computadora del usuario. Este desfase sucede porque la señal de video debe procesarse, codificarse y viajar por distintos servidores antes de llegar al espectador, un trayecto cuya velocidad varía drásticamente según la tecnología que se utilice en casa.
“Cuando hablamos de transmisiones en vivo, no basta con tener un internet rápido. La experiencia real depende de toda la cadena tecnológica: desde la plataforma que distribuye el contenido hasta la última milla en el hogar. Contar con una red de fibra óptica pura y un servicio de streaming optimizado es clave para que el usuario disfrute el partido lo más cerca posible al tiempo real”, mencionó Manuel Miranda, Gerente de Marketing y Producto de WIN Internet.
Aunque en el mundo del streaming es técnicamente imposible eliminar el delay por completo, la infraestructura del hogar juega un rol decisivo. Para reducir la latencia (el tiempo de respuesta de la red) y evitar los molestos «spoilers», los expertos recomiendan seguir estas cinco recomendaciones:
- Contar con una conexión de fibra óptica, ya que ofrece menor latencia y mayor estabilidad que otras tecnologías.
- Conectar el Smart TV mediante un cable Ethernet, especialmente durante eventos deportivos importantes, ya que evita las posibles interferencias del Wi-Fi y proporciona una conexión más estable.
- Si se utiliza Wi-Fi, preferir la banda de 5 GHz y ubicar el router cerca del televisor.
- Evitar que otros dispositivos consuman gran parte del ancho de banda mientras se reproduce el partido.
- Mantener actualizadas las aplicaciones de streaming y el sistema operativo del televisor.
A medida que el consumo de televisión migra definitivamente hacia las plataformas digitales, tecnologías como el Low Latency Streaming (streaming de baja latencia) y la expansión de la fibra óptica están transformando la experiencia del usuario.
«La tecnología detrás de las transmisiones sigue evolucionando para ofrecer experiencias inmersivas. Conocer cómo funciona el delay y aplicar pequeños ajustes en casa nos permitirá disfrutar de los próximos torneos con la fluidez que exige el deporte rey», concluyó Miranda.