El sumo pontífice mantiene un especial aprecio por algunos platos tradicionales de la gastronomía peruana, adquiridos durante los años que pasó en el país como misionero y obispo.
La estrecha relación del Papa León XIV con el Perú no solo se refleja en su trayectoria pastoral, sino también en sus preferencias culinarias. Durante los años que vivió en territorio peruano, el pontífice desarrolló un gusto especial por algunos de los platos más representativos de la cocina nacional.
Entre sus comidas favoritas destacan el ceviche, considerado uno de los emblemas gastronómicos del país, así como el tradicional arroz con pato, un plato típico del norte peruano reconocido por su sabor y preparación a base de arroz, cilantro y carne de pato.
Otro de los postres que ocupa un lugar especial entre sus preferencias es el pastel de peras, una preparación que combina la dulzura de esta fruta con una textura suave y un delicado aroma.
Personas cercanas a su etapa de servicio religioso en el Perú han señalado en diversas oportunidades que el ahora Papa León XIV siempre mostró interés por la gastronomía local y disfrutaba compartir la mesa con las comunidades que visitaba durante su labor pastoral.
La revelación de sus platos favoritos ha despertado curiosidad entre fieles y seguidores de distintas partes del mundo, quienes ven en estos gustos culinarios una muestra más del vínculo que mantiene con el Perú y su cultura.
La gastronomía peruana continúa así sumando reconocimiento internacional, esta vez a través de las preferencias del líder de la Iglesia Católica, cuya historia personal está estrechamente ligada al país.