El Gran Maestro Internacional de ajedrez del Perú destaca cinco beneficios de incluir el ajedrez en la educación superior, vinculados al pensamiento estratégico, la concentración y la toma de decisiones.
Más allá de su dimensión deportiva, el ajedrez puede convertirse en una herramienta de aprendizaje aplicable a la formación universitaria y al desarrollo de habilidades clave para el mundo profesional. Bajo esa premisa, el ajedrecista peruano y Gran Maestro Internacional del Perú, Julio Granda, promueve una mirada pedagógica del ajedrez como un recurso transversal para fortalecer capacidades como el pensamiento estratégico, la concentración y la toma de decisiones en estudiantes de educación superior.
“El ajedrez te obliga a detenerte, analizar y tomar decisiones con información incompleta, algo que ocurre constantemente en la vida académica y profesional. Cada partida es un ejercicio de pensamiento crítico donde no solo importa la jugada inmediata, sino la capacidad de anticiparse, adaptarse y aprender del error”, explica Julio Granda, director del programa “De cero a pro” de la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC).
En ese sentido, Granda destaca cinco beneficios clave de practicar ajedrez durante la etapa universitaria:
- Mejora la toma de decisiones: El ajedrez expone al jugador a escenarios cambiantes donde cada movimiento tiene consecuencias. Esta dinámica entrena la capacidad de evaluar opciones bajo presión, priorizar alternativas y asumir riesgos calculados, habilidades esenciales tanto en exámenes como en entornos profesionales.
- Fortalece la concentración: Una partida puede extenderse durante largos periodos y exige atención sostenida en cada jugada. Esta práctica constante ayuda a los estudiantes a mejorar su capacidad de enfoque, reduciendo distracciones y aumentando su rendimiento en tareas académicas complejas.
- Desarrolla pensamiento estratégico: El ajedrez enseña a pensar en el mediano y largo plazo, anticipando movimientos y construyendo planes. Esta lógica es especialmente útil en carreras como ingeniería, negocios o tecnología, donde proyectar escenarios y tomar decisiones informadas es clave.
- Entrena la resolución de problemas: Cada partida presenta desafíos únicos que requieren análisis, adaptación y creatividad. Los estudiantes aprenden a identificar patrones, replantear estrategias y encontrar soluciones en contextos inciertos, una habilidad altamente valorada en cualquier disciplina.
- Fomenta disciplina y paciencia: El progreso en ajedrez es gradual y exige constancia. Este proceso fortalece la tolerancia a la frustración, la capacidad de aprender del error y la disciplina personal, competencias fundamentales para sostener el desempeño académico a lo largo del tiempo.
En línea con esta apuesta, UTEC acaba de lanzar el programa de ajedrez “De Cero a Pro”, una iniciativa que busca desarrollar estas capacidades a través de una formación progresiva, desde nivel básico hasta competitivo, estructurada en tres ejes: académico, recreativo y competitivo. El programa incluye un sistema de becas que puede alcanzar hasta el 100% de cobertura académica, tanto para escolares con talento ajedrecístico como para estudiantes que representen a la universidad en competencias oficiales.
“Mi visión es que la universidad se convierta en un referente en el ajedrez, reconocida por formar nuevos talentos y por atraer a deportistas de alto nivel que representen a la institución en competencias nacionales e internacionales. Con el programa buscamos construir un sistema sostenible que acompañe a los estudiantes desde sus primeros pasos en el ajedrez hasta la alta competencia, integrando los ejes recreativo, académico y deportivo. Es un proyecto que nos entusiasma mucho porque permitirá que más jóvenes desarrollen su potencial y encuentren un espacio para crecer. Además, es un honor trabajar bajo la dirección del Gran Maestro Julio Granda, cuya experiencia y trayectoria serán fundamentales para llevar este programa a un nivel profesional y consolidarlo como un referente en el ámbito universitario”, menciona Annie Alata, especialista en ajedrez de UTEC.
La iniciativa se apoya en una base ya activa dentro de la universidad, que incluye talleres con alta demanda entre estudiantes y el desarrollo de un curso electivo orientado a fortalecer habilidades estratégicas desde el ámbito académico.
Este enfoque ya ha mostrado resultados en la comunidad universitaria. Recientemente, la estudiante de Ingeniería Industrial en UTEC, Kate Bravo Mallcco, fue reconocida por la Federación Deportiva Universitaria del Perú como Mejor Deportista de Ajedrez, tras destacar durante la temporada 2025 por su sobresaliente desempeño, disciplina y nivel competitivo.
Además, el programa contempla una presencia activa en campus, con acompañamiento continuo y espacios que buscan integrar el ajedrez en la vida universitaria, desde torneos interfacultades hasta competencias nacionales. Con ello, UTEC busca consolidar el ajedrez como parte de su propuesta formativa y fortalecer el desarrollo de habilidades que trascienden el aula.