Por Antero Flores-Araoz
La situación económica, fiscal y financiera del Estado Peruano, no está en su mejor momento, y habrá que hacer para el futuro muchos correctivos.
Sin embargo y pese a la difícil situación, se han presentado como candidatos presidenciales para las elecciones generales del presente año, cerca de cuarenta personas, y miles de ciudadanos para las elecciones parlamentarias, o sea para el Senado y la Cámara de Diputados, sin incluir al Parlamento Andino que no legisla, por más que aconseje.
No siendo halagüeña la situación que sufrimos, quienes han sido candidatos han estado en el mejor de los mundos, sin entender que en el Congreso se ha hecho seda y pabilo los ingresos del Estado presupuestados para el presente año, que son menores a la realidad y que no hay como aumentarlos por su elevado volumen. Peor aún, los egresos, principalmente los corrientes, en la realidad son mayores que los ingresos, rompiéndose la regla constitucional que el Presupuesto de la República debe estar realmente financiado y no figurativamente creyendo que el papel lo aguanta todo.
Como lo hemos advertido en diversas ocasiones, se ha incumplido con las reglas presupuestales, ello debido al hecho que congresistas de salida han tramitado leyes lesivas a la economía del Estado, a sabiendas que no tienen iniciativa de gasto, vulnerando reiterativamente nuestra Ley de Leyes.
Pero la irresponsabilidad no solo es parlamentaria sino también del Poder Ejecutivo, en cuanto no advirtió suficientemente sobre el jolgorio de gastos, tampoco observó las leyes sobre crecientes egresos y escasos ingresos y, menos ha hecho modificaciones presupuestales para volver a la estabilidad fiscal.
Tanto el Consejo Fiscal como también reputados economistas, sea del Sector Público como del Privado, elevaron su voz de alerta, pero nadie les hizo caso, pese a que varios de ellos han sido ministros de Economía y Finanzas, como es el caso de Luis Miguel Castilla y Alonso Segura, entre otros.
Siendo la situación que afrontamos de gravedad, penosamente candidatos que aspiran a llegar a la segunda vuelta electoral, se han sumado a irresponsables actuales congresistas y ofrecen a sus supuestos electores el oro y el moro.
La realidad es que no hay fondos suficientes para reanudar obras públicas paralizadas, como tampoco los hay para mejoras salariales del Sector Público, y menos para el funcionamiento de universidades que se han creado con leyes carentes de responsabilidad y así podíamos seguir y seguir relatando.
Como quieren ganar votos y simpatías para la segunda vuelta, algunos candidatos que creen o que simplemente aspiran a llegar a la segunda vuelta, siguen ofreciendo a sus supuestos votantes, de todo como en botica.
La situación podría agravarse muchísimo más, si decrecemos en el grado de inversión, si las inversiones foráneas que tenían la intención de ingresar al Perú, por temor u otras causas dejan de hacerlo, si se produce el fenómeno del niño pero en crecimiento, o si se llega a producir el anunciado gran sismo por desplazamiento de la placa de Nazca.
Abran los ojos y sean realistas, la situación es muy pero muy grave.