La encuesta nacional muestra un amplio consenso sobre la falta de preparación frente a un eventual sismo. Ciudadanos cuestionan la infraestructura, la gestión de riesgo y la capacidad de respuesta de las autoridades.
La última encuesta de CPI reveló que el 93.2% de los peruanos considera que su región no está preparada para enfrentar un terremoto de gran magnitud. El resultado refleja una percepción generalizada de vulnerabilidad frente a un riesgo que, según el Instituto Geofísico del Perú (IGP), es inevitable en la costa central debido a la acumulación de energía tectónica.
El estudio, realizado en agosto de 2026, muestra que solo un 6.8% de los encuestados cree que su región cuenta con condiciones mínimas de preparación. Entre las principales razones de la percepción negativa destacan:
- Infraestructura deficiente: viviendas informales y edificaciones sin refuerzo antisísmico.
- Falta de planes de emergencia: escasa difusión de protocolos de evacuación y simulacros.
- Desconfianza en autoridades: baja credibilidad en la capacidad de respuesta de gobiernos regionales y locales.
La encuesta también revela que un 72% de los ciudadanos no ha participado en simulacros recientes, y un 65% desconoce las rutas de evacuación en su distrito.
Especialistas como Hernando Tavera, presidente del IGP, han advertido que la costa central (Lima, Callao, Ica y Áncash) podría enfrentar un sismo de hasta 8.8 grados de magnitud, similar al escenario considerado en los simulacros nacionales. Tavera insiste en que la preparación ciudadana es clave: “No podemos predecir la fecha exacta, pero sí sabemos que ocurrirá. La diferencia entre la tragedia y la resiliencia está en la preparación”.
El informe de CPI pone en evidencia la necesidad de fortalecer la cultura de prevención y la inversión en infraestructura segura. En un país altamente sísmico, la percepción ciudadana es un llamado urgente a las autoridades para priorizar la gestión del riesgo.