Los políticos por lo general estudian los resultados de las elecciones para sacar de ellos enseñanzas, respecto de lo que se debe hacer, lo que nunca hay que hacer y lo que se puede mejorar de decidir participar en próximos procesos electorales.
Para el abogado, Antero Flores-Araoz, lo expuesto bajo el dicho popular que “quienes no recuerdan el pasado, están condenados a repetirlo” o el antiguo dicho judío de que “hay que recordar para no olvidar”.
Bueno pues, la verdad sea dicha que el resultado de las últimas elecciones generales para la Presidencia de la República fue tan estrecho que pudo haber ganado Roberto Sánchez, quien representaba a las izquierdas de diferentes tonalidades en la segunda vuelta, aunque felizmente resultó ganadora la señora Keiko Fujimori.
Para muchos el voto por el señor Sánchez fue un voto ideologizado. Votaron por él los marxistas comunistas del sur andino, aunque la verdad es que si les peguntas por el comunismo marxista poco o nada saben de él. Se trata de un voto por fastidio o enojo, pues como hemos dicho y lo seguiremos haciendo, sentían que se les refregaba la riqueza minera delante de sus ojos, aunque poco o nada de ella les quedaba, no solo de los impuestos, canon y sobre canon minero que recibían los gobiernos regionales y municipales, sino tampoco de las empresas mineras que tenían sus yacimientos y emprendimientos en ésas zonas. Es claro entonces que el voto fue de protesta más no ideológico.
Como de todo hecho histórico hay que sacar enseñanzas o moralejas, de lo dicho hay que ir a corregir lo sucedido y para ello hay que hacer que la riquezas minera también llegue a los pobladores de las zonas mineras, para lo cual hay que fiscalizar a tiempo a los gobiernos regionales y municipales, a fin de que los recursos del canon y sobre canon sean bien empleados y que las empresas mineras hagan obras que además de favorecerlas también sean favorables a los pobladores de la respectiva localidad y hagan más inversión comunitaria.
Si es que no se hace lo debido el próximo gobierno ya no será desarrollista sino quizás comunista y que como en otras latitudes sea difícil o casi imposible de sustituirlo.
Pero hay otras situaciones que no son de errores sino de irresponsabilidad, como el hecho que en distritos capitalinos con población electoral tipo A o B, haya existido notorio ausentismo. Por ejemplo 9885 en Barranco, 37654 en Miraflores, 21661 en San Isidro, 28153 en San Borja, 78393 en Surco, 36418 en La Molina, 20690 en Surquillo, 32550 en San Miguel, 15869 en Magdalena, 27689 en Jesús María, 19500 en Lince y 21351 en Pueblo Libre. No me digan que todos ellos estuvieron de viaje, hospitalizados o enfermos. Pues no señor, más que probablemente la mayoría descansaron, se fueron a la playa o simplemente les llegó y aligeraron su conciencia con el pensamiento de que por edad ya no estaban obligados a votar. No lo estarían por la ley, pero si por espíritu cívico.
Lo que si es inexplicable, por lo menos para el autor de esta nota, es el comportamiento electoral del departamento del Cuzco quien votó abrumadoramente por Roberto Sánchez del Partido “Juntos por el Perú”, como lo ha resaltado Luis Gonzáles Posada quien ha enfatizado que a pesar de los millones que recibe del canon gasífero y del canon minero, más los ingresos presupuestales corrientes y lo que deja al Cuzco el turismo nacional y el extranjero, sea en alojamientos, comidas, excursiones, espectáculos y artesanías., mas por supuesto Machu Picchu, votó erradamente.
Bien decía el Quijote: “Cosas veredes Sancho”