Los panelistas coincidieron en que mejorar los aprendizajes requiere mucho más que incrementar la cobertura educativa.
Aunque el Perú ha mostrado señales de recuperación en los aprendizajes durante los últimos años, los avances aún son insuficientes para cerrar las brechas educativas que dejó la pandemia. Frente a este escenario, especialistas reunidos en CADE Educación 2026 coincidieron en que el país debe acelerar la implementación de políticas basadas en evidencia y replicar las experiencias exitosas que ya vienen dando resultados en distintas regiones.
Durante la sesión “¡Logros de aprendizaje en ruta crítica!”, Susana Díaz, gerenta de Desarrollo Institucional de ADECOPA y presidenta del Comité Estratégico de Educación de IPAE Acción Empresarial, analizó la evolución de los aprendizajes a partir de los resultados de la ENLA 2025. La evidencia muestra una tendencia preocupante: conforme los estudiantes avanzan en su trayectoria escolar, disminuye de manera sostenida la proporción que alcanza el nivel satisfactorio. En lectura, esta cifra pasa de 29% en 4.º de primaria a 13% en 2.º de secundaria y apenas 8% en 5.º de secundaria; mientras que en matemática se reduce de 28% a 9% y 8%, respectivamente.
«Los datos de la ENLA 2025 son una alerta que no podemos ignorar. Si a esto le sumamos que un estudiante de colegio público tiene casi tres veces menos probabilidades de alcanzar el nivel esperado que uno de colegio privado, queda claro que no estamos formando a todos los estudiantes por igual», afirmó Díaz. “Las brechas se van acumulando mientras nuestros alumnos avanzan a través del sistema educativo. Hagamos juntos que ningún estudiante transite por nuestro sistema educativo sin aprender.”
Nora Delgado, Gestora de Políticas Educativas Regionales, compartió su visión regional y destacó cómo el liderazgo de la gestión educativa, el acompañamiento a docentes y el seguimiento de los aprendizajes pueden traducirse en mejoras concretas para los estudiantes, incluso en contextos con importantes desafíos territoriales.
«En Ucayali demostramos que el contexto no tiene que ser el destino. La región pasó a atender de 10 a 87 instituciones educativas; y de 1,719 a 9,714 estudiantes en secundaria. Hablamos de una región con 37.5% de anemia y más de 20% de pobreza infantil, y aún así duplicamos el porcentaje de estudiantes con nivel satisfactorio en lectura y en matemática en sólo tres años”, señaló Delgado. “Es importante contar con políticas capaces de responder a las características y necesidades del territorio, así como alianzas estratégicas que favorezcan la innovación y movilicen recursos. Tenemos que poner al estudiante en el centro para que su futuro no se vea limitado por el lugar donde nació.
Los panelistas coincidieron en que mejorar los aprendizajes requiere mucho más que incrementar la cobertura educativa. También demanda fortalecer las capacidades de los docentes, consolidar una gestión educativa basada en información y evidencia, garantizar la continuidad de las políticas públicas y promover el intercambio de buenas prácticas entre regiones para reducir las brechas de calidad.
Las conclusiones de esta sesión formarán parte de la Hoja de Ruta para una educación de calidad, documento que IPAE Acción Empresarial presentará al cierre de CADE Educación 2026 con propuestas orientadas a acelerar la transformación del sistema educativo peruano.