Este modelo de gestión participativa permite que las propias comunidades administren recursos públicos, ejecuten proyectos y rindan cuentas, generando además empleo y oportunidades de desarrollo local.
En distintas comunidades del Perú, las necesidades de infraestructura y desarrollo productivo encuentran una respuesta que coloca a la población en el centro de las decisiones. A través del Fondo de Cooperación para el Desarrollo Social (Foncodes), programa del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), los Núcleos Ejecutores permiten que los propios usuarios participen directamente en la gestión de proyectos.
Este modelo nació a inicios de los años noventa y se inspira en prácticas ancestrales como el ayni, basado en la ayuda mutua, y la minka, vinculada al trabajo colectivo. Foncodes lo utiliza para desarrollar proyectos de infraestructura social y productiva en comunidades rurales.
Pero ¿cómo funciona? El Núcleo Ejecutor es una organización temporal con personería jurídica que recibe recursos del Estado bajo la modalidad de donación con cargo. Sus integrantes administran los fondos, adquieren materiales, contratan servicios y, al culminar el proyecto, realizan la correspondiente rendición de cuentas.
Las decisiones son tomadas por representantes elegidos democráticamente. El Órgano Representativo del Núcleo Ejecutor está integrado por presidente, secretario, tesorero y fiscal. Los tres primeros son elegidos en asamblea general, mientras que el fiscal es designado por la municipalidad distrital.
Las mujeres también han adquirido un papel relevante en esta estructura. Foncodes señala que numerosas usuarias ocupan cargos de representación y liderazgo, particularmente en iniciativas productivas. En 2026, cerca de 40 mil mujeres participan en actividades vinculadas con Haku Wiñay y Mi Emprendimiento Mujer.
El modelo se aplica actualmente en proyectos como Haku Wiñay/Noa Jayatai y Mi Emprendimiento Mujer. En Loreto, por ejemplo, Foncodes destinó S/8,16 millones para beneficiar a 1.200 hogares rurales mediante tres Núcleos Ejecutores.
Finalmente, administrar recursos, estas organizaciones ayudan a dinamizar las economías locales. Ferias recientes de Haku Wiñay generaron más de S/66 mil en ventas para emprendimientos rurales, mostrando que la gestión comunitaria puede traducirse en oportunidades concretas para las familias.