Los gremios de transporte convocaron paralizaciones de 48 horas en ambas regiones para exigir medidas al Gobierno frente al incremento del precio de los combustibles. En Tacna, las clases presenciales fueron suspendidas por dos días.
El incremento del precio de los combustibles ha generado nuevas protestas en distintas regiones del Perú. En Tacna y Loreto, organizaciones de transportistas anunciaron paralizaciones de 48 horas, una medida que amenaza con afectar el transporte público, las actividades comerciales y otros servicios durante esta semana.
En Tacna, los gremios de transporte urbano e interurbano iniciaron una paralización programada para el lunes 10 y martes 11 de agosto. Ante la posibilidad de dificultades para el traslado de estudiantes y docentes, la Dirección Regional de Educación dispuso suspender las clases presenciales durante ambas jornadas en las instituciones educativas de la jurisdicción de la UGEL Tacna. Los colegios podrán desarrollar actividades remotas u otras estrategias, de acuerdo con sus condiciones de conectividad.
El reclamo de los transportistas está relacionado con el impacto que tiene el mayor costo del combustible sobre sus operaciones y la posibilidad de que este incremento termine trasladándose al precio de los pasajes. Dirigentes y usuarios también han planteado la necesidad de que las autoridades intervengan para evitar que el costo recaiga directamente sobre las familias.
En Loreto, la paralización fue convocada para el miércoles 12 y jueves 13 de agosto. La medida involucra a transportistas de pasajeros, mototaxistas y operadores del transporte fluvial, sectores especialmente importantes para la movilidad en Iquitos y otras zonas de la región.
Los gremios exigen al Gobierno central acciones para contener el incremento de los combustibles y evitar nuevas alzas de tarifas. En Loreto, donde el transporte fluvial cumple un papel fundamental, el impacto de los precios resulta especialmente sensible.
Además, los manifestantes plantean otros pedidos, entre ellos la derogatoria de la Ley de Promoción de la Inversión en la Amazonía y una fiscalización de los establecimientos que comercializan combustibles en Iquitos.
Mientras las protestas avanzan, los dirigentes solicitan la instalación de una mesa de diálogo de alto nivel con representantes del Ejecutivo para encontrar soluciones al problema y evitar que las paralizaciones se extiendan a otras regiones.