Tras la resolución de Indecopi que ordenó bloquear 238 sitios que retransmitían ilegalmente partidos del Mundial 2026, especialistas analizan los alcances y límites de esta herramienta frente a la aparición de nuevos dominios y tecnologías.
La decisión del Indecopi de bloquear 238 sitios web que retransmitían ilegalmente partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026 vuelve a poner bajo análisis una de las principales herramientas para proteger los derechos de autor en internet.
Para Alexandra Espinoza, asociada del área de Competencia y Propiedad Intelectual de Benites, Vargas & Ugaz (BVU), la medida es necesaria para desalentar el acceso a contenidos ilícitos, pero no basta por sí sola frente a una piratería digital que puede migrar rápidamente hacia nuevos dominios y tecnologías.
“Resulta necesario analizar críticamente el impacto real y los límites de las medidas de bloqueo en un entorno digital caracterizado por la rápida aparición de nuevos dominios y otras tecnologías que permiten evadir estas restricciones”, señala Espinoza.
La Comisión de Derecho de Autor (CDA) del Indecopi ordenó el bloqueo mediante la Resolución N.° 0333-2026/CDA-INDECOPI, ejecutada el 10 de junio por diversas empresas proveedoras del servicio de acceso a Internet.
Según la entidad, los sitios retransmitían sin autorización los partidos del Mundial o funcionaban como directorios de enlaces hacia plataformas de terceros que difundían ilegalmente los encuentros.
Una herramienta necesaria, pero no definitiva
Aunque el bloqueo ayuda a limitar el acceso a transmisiones ilegales, Espinoza advierte que no resuelve el problema de manera definitiva. Los sitios bloqueados pueden reaparecer bajo nuevas direcciones web.
Por ello, considera que la respuesta debe ir más allá del bloqueo. Se requiere mayor coordinación entre las autoridades, las empresas de internet y las plataformas digitales, además de alternativas legales que sean accesibles para los usuarios.
“La discusión no debe centrarse solo en bloquear páginas, sino en determinar qué tan efectivas son estas medidas frente a las nuevas formas de piratería y cómo proteger los derechos de autor sin afectar el desarrollo digital y el acceso a internet”, señala Espinoza.
El caso muestra que combatir la piratería digital exige una estrategia más amplia que bloquear sitios web.