La inteligencia artificial generativa ha transformado radicalmente el entorno corporativo, optimizando procesos y mejorando la productividad. Sin embargo, esta misma tecnología también ha facilitado el desarrollo de nuevas modalidades de fraude digital que ponen en riesgo tanto la estabilidad financiera como la reputación de las empresas.
De acuerdo con el Equipo de T.I. de Rextie, los delincuentes ya utilizan algoritmos capaces de clonar voces, simular rostros en tiempo real y replicar identidades corporativas con una precisión cada vez mayor. Esto ha dado origen a los llamados deepfakes corporativos, contenidos manipulados mediante inteligencia artificial que pueden ser usados para engañar a empleados, clientes e inversionistas. “La seguridad ya no depende únicamente de proteger servidores o sistemas informáticos; hoy es indispensable verificar la autenticidad de cada interacción digital”, señala el equipo.
Los especialistas advierten que las estafas digitales dirigidas a empresas han dejado de ser masivas y genéricas para convertirse en ataques altamente personalizados. Entre las modalidades más frecuentes destacan el fraude del CEO 2.0, las videollamadas corporativas falsas y la suplantación de identidad en procesos de contratación. Un video manipulado de un gerente general anunciando supuestos problemas financieros o declaraciones polémicas puede viralizarse en pocas horas y generar pérdidas económicas significativas.
Ante este escenario, el Equipo de T.I. de Rextie recomienda adoptar un enfoque de “confianza cero” (Zero Trust) y reforzar los protocolos internos de validación. Entre las principales acciones preventivas destacan no aprobar transacciones únicamente por una llamada o videollamada, implementar confirmaciones fuera de canal y reforzar los controles de autenticación para operaciones financieras críticas. Además, la compañía subraya la importancia de capacitar continuamente al personal para identificar solicitudes inusuales o de alta urgencia.
Asimismo, los especialistas destacan la importancia de utilizar plataformas financieras con altos estándares de seguridad, especialmente en operaciones sensibles como pagos empresariales o cambio de divisas. En el caso de Rextie, la compañía cuenta con controles alineados con la certificación ISO 27001 y con una estructura financiera respaldada por Citi.
Finalmente, el Equipo de T.I. de Rextie enfatiza que el avance de la inteligencia artificial seguirá ofreciendo oportunidades para la innovación empresarial, pero también obligará a las organizaciones a fortalecer sus estrategias de seguridad frente a un entorno digital cada vez más complejo.