El incremento en los costos del combustible ha impactado en las tarifas de buses y combis, generando rechazo entre los ciudadanos de Lima y Callao.
El tradicional pasaje mínimo de S/ 1 en el transporte urbano de Lima y Callao comienza a desaparecer, en medio de un incremento generalizado de tarifas que ha generado malestar entre los usuarios.
Reportes recientes evidencian que diversas empresas de transporte han elevado sus precios en al menos S/ 0.50, haciendo que trayectos cortos que antes costaban un sol ahora se sitúen entre S/ 1.50 y S/ 2.00, e incluso más en recorridos largos.
Este aumento está directamente relacionado con la crisis del Gas Natural Vehicular (GNV), que obligó a los transportistas a utilizar gasolina y diésel, combustibles más caros, trasladando ese costo a los pasajeros.
Incluso tras la recuperación del abastecimiento de gas, los precios no han retornado a sus niveles anteriores, lo que ha incrementado la preocupación de los usuarios, quienes denuncian que las tarifas se mantienen elevadas.
Antes de la pandemia, el pasaje mínimo era de S/ 0.50, luego subió a S/ 1, y ahora este monto también estaría quedando atrás, marcando un nuevo ajuste en el costo del transporte público.
En redes sociales y paraderos, los ciudadanos han expresado su rechazo, señalando que el alza afecta directamente su economía diaria, especialmente en un contexto donde el transporte es esencial para movilizarse al trabajo o estudio.
Especialistas advierten que, sin una regulación clara en el transporte convencional —donde las tarifas son fijadas por las propias empresas—, este tipo de incrementos puede continuar dependiendo del comportamiento del mercado de combustibles.
En ese contexto, el aumento del pasaje se suma a otras presiones económicas para las familias peruanas, convirtiéndose en un factor clave en el costo de vida en la capital.