El alza del combustible llevó a transportistas a paralizar el servicio urbano durante 48 horas y exigir un incremento en la tarifa. La población rechaza la medida y reclama fiscalización municipal.
La ciudad de Tacna vivió dos días de paro de transporte urbano e interurbano, convocado por el gremio de transportistas ante el incremento del precio del combustible, que alcanzó los S/ 26 por galón. La medida incluyó marchas, bloqueos de vías y la suspensión total del servicio de buses, lo que obligó a miles de ciudadanos a recurrir a taxis, colectivos y mototaxis para movilizarse.
Los dirigentes, encabezados por Julián Flores, sostienen que el alza del diésel ha elevado sus costos de operación en más de 80% respecto a inicios de año. Ante ello, plantearon que el pasaje urbano pase de S/ 1.00 a S/ 1.50, e incluso señalaron que un estudio técnico justificaría una tarifa de S/ 2.40. Sin embargo, la propuesta generó rechazo inmediato de universitarios, madres de familia y organizaciones sociales, que se concentraron en la Plaza Juan Pablo II para exigir que se mantenga la tarifa actual y se liberen nuevas rutas.
Durante el paro, las instituciones educativas trasladaron sus clases a la modalidad virtual y varias empresas flexibilizaron horarios para mitigar el impacto en trabajadores. La Municipalidad Provincial de Tacna (MPT) evitó liberar rutas por temor a denuncias de abuso de autoridad, aunque evalúa declarar en emergencia el transporte urbano.
El gremio advierte que, si no recibe respuesta del Gobierno sobre subsidios y estabilización del precio del combustible, insistirá en aplicar el nuevo costo del pasaje. La población, en tanto, reclama mayor fiscalización y medidas que garanticen un servicio accesible y continuo.