El calor se adelanta en Lima: cinco claves para preparar las piscinas antes del verano

Con las temperaturas por encima de lo habitual para la primavera, el mantenimiento preventivo permite conservar la calidad del agua, evitar fallas en los equipos y optimizar el consumo de recursos.

Las temperaturas cálidas que se registran en Lima durante el inicio de la primavera anticipan la necesidad de preparar las piscinas para los meses de mayor uso. Según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), durante octubre se esperan temperaturas elevadas en la capital, con condiciones que podrían prolongarse hacia el verano. Este escenario plantea un reto para los hogares, condominios, clubes y establecimientos que cuentan con piscinas: garantizar instalaciones operativas, agua en buenas condiciones y un mantenimiento adecuado.

En ese contexto, Nicolás Bonnett, especialista de Hidrocentro Lima, recomienda realizar una revisión preventiva de las instalaciones antes de incrementar su frecuencia de uso. La evaluación debe considerar el estado del sistema de filtración, las bombas, los accesorios y los mecanismos de circulación del agua, además de los procedimientos de limpieza y desinfección.

“Preparar una piscina para la temporada de calor va más allá de limpiar el agua. Es importante revisar el funcionamiento de los equipos, verificar que el sistema de filtración opere correctamente y establecer una rutina de mantenimiento que permita anticipar posibles problemas”, señala Bonnett.

Cinco recomendaciones para preparar una piscina

  1. Revisar los equipos antes de aumentar su uso.
    Las bombas, los filtros y los sistemas de recirculación requieren una inspección para identificar fugas, obstrucciones, ruidos inusuales o pérdidas de rendimiento.
  2. Controlar la calidad del agua de manera periódica.
    La apariencia transparente del agua no garantiza por sí sola que sea segura. Es necesario verificar los niveles de cloro residual y pH, además de mantener una desinfección adecuada y cumplir con las condiciones sanitarias correspondientes.
  3. Establecer una rutina de limpieza.
    Retirar hojas, residuos y otras partículas, limpiar las superficies y mantener en buen estado los alrededores ayuda a conservar las instalaciones.
  1. Optimizar el consumo de agua y energía.
    Las fugas, los equipos con bajo rendimiento y las rutinas de operación inadecuadas pueden generar consumos innecesarios. Revisar las instalaciones, mantener los componentes en condiciones apropiadas y seguir las indicaciones técnicas para la operación de los equipos contribuye a utilizar los recursos de manera más eficiente.
  2. Programar el mantenimiento antes de la temporada alta.
    Esperar a que aparezca una avería puede ocasionar gastos imprevistos y dejar la piscina fuera de servicio durante varios días. Una revisión preventiva permite identificar necesidades de reparación, organizar las intervenciones y planificar la operación para los meses de mayor demanda.

Con la llegada de los meses más cálidos, anticipar las revisiones permite a las familias, administradores de condominios y responsables de instalaciones recreativas organizar sus recursos y reducir los riesgos asociados con un mantenimiento deficiente. La recomendación es evaluar cada piscina de acuerdo con sus características, frecuencia de uso y necesidades técnicas antes de que comience el periodo de mayor actividad.

Piscinas en azoteas: cuatro aspectos para prevenir fugas y sobrecostos

El crecimiento de estas instalaciones exige mayor previsión técnica para garantizar su seguridad y durabilidad.

Las piscinas en azoteas se han consolidado como un atributo cada vez más valorado en edificios residenciales y corporativos. Sin embargo, su incorporación implica desafíos distintos a los de una piscina convencional y no puede abordarse sin una evaluación previa de las condiciones del edificio.

“Una piscina en una azotea no se puede resolver sobre la marcha. Es importante pensar desde el inicio en el peso que va a soportar el edificio, cómo se evitarán filtraciones y cómo se manejará el agua. Cuando esto se planifica bien, se reducen riesgos y gastos innecesarios”, comenta Nicolás Bonnett, especialista de Hidrocentro Lima.

Además del atractivo visual, estas piscinas concentran grandes volúmenes de agua en la parte superior del edificio, lo que implica mayores exigencias en su diseño y ejecución. Ignorar estos factores suele generar problemas que no aparecen de inmediato, pero que se manifiestan con el uso continuo y el paso del tiempo.

Aspectos clave a tener en cuenta:

  1. Peso y uso de la piscina. El agua y las personas generan una carga importante en la parte superior del edificio. Si no se considera adecuadamente desde el diseño, pueden aparecer daños con el tiempo.
  2. Prevención de filtraciones. Una mala impermeabilización o una ejecución deficiente suele ser la principal causa de problemas. Las filtraciones no solo afectan la piscina, sino también departamentos y áreas comunes.
  3. Manejo del agua y drenaje. Es fundamental contar con sistemas que permitan evacuar el exceso de agua y la lluvia, evitando acumulaciones o desbordes no previstos.
  4. Facilidad de mantenimiento. Prever accesos y espacios para mantenimiento reduce reparaciones frecuentes y costos adicionales a lo largo de la vida del edificio.

El especialista recomienda que los proyectos contemplen asesoría especializada desde las primeras etapas. Esto permite que las piscinas en azoteas operen con mayor seguridad, menos imprevistos y un mejor control de costos para propietarios y administradores.

 

 

 

 

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