Un estudiante de 18 años perdió la vida luego de quedar sepultado por una pared de concreto que colapsó durante trabajos de demolición en el colegio Petronila Perea de Ferrando, en Punchana, Iquitos. Otro alumno resultó herido y permanece hospitalizado. La comunidad educativa exige esclarecer responsabilidades.
La mañana del lunes 24 de agosto, un trágico accidente enlutó a la ciudad de Iquitos. En la institución educativa Petronila Perea de Ferrando, ubicada en el distrito de Punchana, una pared de concreto se desplomó sobre dos estudiantes que realizaban labores de demolición dentro del plantel. El joven Taylor Yaicate Ricopa, de 18 años, fue trasladado de emergencia al Hospital Regional de Loreto con signos vitales, pero las graves lesiones en el cráneo y un paro cardíaco irreversible terminaron con su vida pese a las maniobras de reanimación practicadas por los médicos.
El segundo estudiante permanece internado en estado delicado, mientras familiares y compañeros esperan un pronóstico favorable. El accidente generó escenas de desesperación entre padres de familia, docentes y personal de Serenazgo, quienes acudieron al rescate. Debido al peso de la estructura, fue necesaria maquinaria pesada para liberar a los jóvenes atrapados.
El padre de la víctima denunció que los docentes habrían obligado a los alumnos a participar en trabajos de demolición con combas durante varios días, supuestamente a cambio de mejorar sus calificaciones. Según su testimonio, él mismo alquiló la herramienta utilizada, aunque no estaba de acuerdo con que su hijo realizara esas labores. La Fiscalía y la Dirección contra la Corrupción de Loreto iniciaron investigaciones para determinar responsabilidades y esclarecer si hubo negligencia por parte de las autoridades escolares.
La comunidad educativa de Iquitos se encuentra consternada por la pérdida de un joven que soñaba con ingresar a la Marina de Guerra del Perú. Este hecho ha reavivado el debate sobre la seguridad en las instituciones educativas y la necesidad de garantizar que los estudiantes no sean expuestos a tareas riesgosas ajenas a su formación académica.