Tras el impulso comercial de julio, los emprendedores deben diferenciar ventas de ganancias, controlar inventarios y fortalecer sus registros financieros para sostener la liquidez durante el segundo semestre.
El incremento de la actividad comercial durante Fiestas Patrias representó una oportunidad para miles de micro y pequeñas empresas (MYPE) en el país. Sin embargo, terminado el periodo de mayor demanda, el desafío para los emprendedores es convertir ese movimiento comercial en rentabilidad y mantener una caja saludable durante los próximos meses.
Según las proyecciones del Observatorio PRODUCE Empresarial, el número de micro y pequeñas empresas formales superaría los 2,4 millones al cierre de 2026. En este contexto, expertos de Siigo Nube recomiendan aprovechar el cierre de la campaña para revisar indicadores como flujo de caja, margen de utilidad, rotación de inventarios y nivel de endeudamiento.
Uno de los principales errores consiste en confundir el dinero ingresado por ventas con la ganancia real. Para conocer la rentabilidad, es necesario descontar costos operativos, reposición de mercadería e impuestos antes de determinar cuánto dinero efectivamente genera el negocio.
El control del inventario también resulta fundamental. Luego de una temporada de alta demanda, conocer qué productos tuvieron mayor rotación y cuáles permanecieron inmovilizados permite evitar compras innecesarias que podrían reducir la liquidez.
Asimismo, digitalizar la emisión de boletas y facturas facilita el cumplimiento tributario y disminuye errores administrativos, especialmente cuando los comprobantes están integrados con la SUNAT.
Finalmente, otro aspecto clave es generar información financiera ordenada. Contar con registros transparentes y reportes actualizados puede facilitar el acceso de las MYPE al sistema financiero y mejorar sus posibilidades de obtener créditos.