Solo el 39 % de las empresas industriales ha reforzado el mantenimiento preventivo de plantas, techos, drenajes o almacenes, según la Sociedad Nacional de Industrias.
Las lluvias intensas, las inundaciones y el aumento de la humedad asociados al Fenómeno El Niño ponen en riesgo la infraestructura y la continuidad de las operaciones. Sin embargo, solo el 39 % de las compañías industriales ha reforzado el mantenimiento preventivo de plantas, techos, drenajes o almacenes, según encuesta de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI). Esta falta de preparación expone sistemas eléctricos y equipos, cuya falla puede interrumpir las actividades del negocio.
Ante este panorama, la preparación requiere una mirada integral sobre las instalaciones y los procesos que dependen de ellas. Una incidencia en un activo crítico no solo ocasiona daños materiales, sino que también compromete la seguridad de las personas, la prestación de servicios y la capacidad de mantener la operación.
En ese sentido, Cindy Quiroz, gerente central de Operaciones de Tgestiona, comparte cinco acciones para preparar la infraestructura y fortalecer la capacidad de respuesta de las empresas:
- Evaluar la infraestructura y establecer prioridades: El primer paso es analizar la ubicación, antigüedad y estado de conservación de las instalaciones. La revisión debe incluir techos, fachadas, drenajes, tableros eléctricos y zonas expuestas a inundaciones. Luego, los activos deben ordenarse según el impacto que tendría su falla en las personas, los servicios y la operación.
- Reforzar el mantenimiento preventivo: Una vez identificados los riesgos, corresponde limpiar canaletas, sumideros y drenajes, impermeabilizar los puntos vulnerables y revisar bombas de achique, grupos electrógenos y sistemas eléctricos y de climatización. Estas labores deben ejecutarse meses antes de las lluvias para corregir fallas, contratar proveedores y asegurar repuestos.
- Diseñar un plan para cada operación: Las medidas deben responder a la actividad, ubicación, infraestructura y procesos críticos de cada empresa. Para ello, Tgestiona desarrolla una matriz de riesgos y criticidad que permite definir responsables, recursos, proveedores y protocolos de actuación. El plan también establece cuándo evacuar, restringir el acceso o mantener parcialmente operativa una instalación.
- Monitorear las señales de alerta: Las plataformas de gestión permiten hacer seguimiento a las incidencias, los tiempos de atención, el cumplimiento del mantenimiento y el estado de los activos críticos. A ello se suman sensores de nivel de agua, humedad o temperatura, que facilitan la detección de cambios inusuales y la atención oportuna de una incidencia.
“Contar con un plan de contingencia no garantiza, por sí solo, la continuidad de una empresa. Su efectividad depende de la capacidad para activar los protocolos, movilizar recursos y restablecer primero los servicios críticos. Nuestra operación descentralizada nos permite responder cerca de cada instalación y coordinar la recuperación según las necesidades reales del negocio, reduciendo el impacto y el tiempo de interrupción”, señala Cindy Quiroz, gerente central de Operaciones de Tgestiona.