Señor Director:
El alza del desempleo a 9,1%, su mayor nivel desde 2021, obliga a mirar con atención la situación de las mujeres: su desocupación llega a 10,5% y en las jóvenes alcanza 28%.
Más mujeres están buscando incorporarse al mercado laboral, pero la economía no está generando suficientes oportunidades formales para absorber ese talento. No es solo una brecha de equidad; es una limitación para la productividad y el crecimiento del país.
Sin más mujeres trabajando, Chile no crece al ritmo que necesita. Por eso, las indicaciones comprometidas al proyecto de sala cuna universal antes del 15 de junio deben ser una prioridad. No resolverán por sí solas el problema, pero pueden reducir una barrera concreta si evitan encarecer la contratación femenina.
El desafío es más amplio: empleo formal, flexibilidad, formación y desarrollo de carrera. Incorporar más mujeres al trabajo no es solo corregir una desigualdad; es ampliar la base de crecimiento de Chile.
María Ana Matthias
Presidenta de REDMAD