Las intensas lluvias provocaron el desborde del río Sankirhuato en Ayacucho, dejando viviendas destruidas y poblaciones aisladas. Autoridades locales denuncian falta de acciones concretas del Gobierno para atender la emergencia.
Las fuertes lluvias continúan causando estragos en el Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem) y otras regiones del sur del país. En el distrito de Ayna-San Francisco, provincia de La Mar (Ayacucho), el desborde del río Sankirhuato volvió a provocar una emergencia que ha dejado más de mil damnificados y severos daños en infraestructura.
La crecida del río arrasó viviendas, comercios y servicios básicos, dejando a muchas familias sin agua potable, electricidad ni alcantarillado. Calles y casas quedaron cubiertas por lodo, piedras y escombros, mientras los pobladores intentaban rescatar pertenencias tras el paso de las inundaciones.
Autoridades locales señalaron que la ayuda estatal aún es insuficiente. El alcalde encargado de Ayna-San Francisco pidió la presencia urgente del Ejecutivo para atender la emergencia, señalando que el distrito enfrenta pérdidas millonarias, con puentes destruidos y numerosos negocios devastados.
Desde Defensa Civil del distrito también alertaron que la zona enfrenta alto riesgo sanitario debido al colapso del sistema de agua y desagüe, además de la falta de alimentos, medicinas y maquinaria para remover escombros. Según indicaron, aunque han llegado autoridades nacionales, aún no existe un plan concreto de respuesta para los damnificados.
Mientras tanto, el gobernador regional de Ayacucho advirtió que la situación es crítica y afirmó que “el Vraem ha colapsado”, por lo que será necesario reconstruir puentes, colegios y centros de salud para recuperar la zona afectada.