Perú proyecta cerca de 49,7 millones de viajes por turismo interno durante 2026. A pocos días del Día Mundial del Turismo, fotografías, mapas, entradas y pequeñas historias pueden convertirse en algo más que archivos guardados en el teléfono.
Volver de viaje tiene un ritual cada vez más común: abrir el teléfono y descubrir decenas —a veces cientos— de fotografías. Algunas se comparten, otras se guardan y muchas no vuelven a mirarse. Pero entre todas esas imágenes suele haber unas pocas capaces de contar realmente lo que pasó: el lugar que sorprendió, la comida que alguien recomendó, una caminata, una frase o ese momento que terminó definiendo el viaje.
“Crear un recuerdo no significa conservar absolutamente todo. Muchas veces ocurre cuando elegimos qué queremos guardar: una fotografía, una ruta, un ticket o una palabra que nos transporta nuevamente a ese momento. El crafting permite que esa selección deje de vivir solamente en el teléfono y se convierta en algo que podemos volver a encontrar físicamente”, explica Yanelly Reyes, Head of Communities en Cricut Latinoamérica.
La conversación cobra relevancia previo al 27 de septiembre, que se conmemora el Día Mundial del Turismo. En ese contexto, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo del Perú proyecta para 2026 más de 49,7 millones de viajes por turismo interno, capaces de generar un movimiento económico cercano a US$7.500 millones.
Y la intención de seguir viajando permanece elevada: un estudio de PROMPERÚ publicado este año encontró que 58% de los peruanos que viajaron por vacaciones durante 2025 planea mantener o incrementar sus viajes dentro del país durante 2026.
Elegir también forma parte de recordar
Ahí es donde el crafting puede transformar un archivo digital en algo completamente diferente. Una selección de fotografías puede convertirse en un álbum o scrapbook personalizado, combinando imágenes con fechas, nombres de lugares, mapas, pequeños textos y elementos gráficos. En lugar de ordenar las fotos únicamente por día, el proyecto puede construirse alrededor de momentos: el lugar que más nos sorprendió, lo que comimos, el camino, las personas o lo que queremos volver a hacer.
La misma experiencia puede convertirse en un mapa personalizado: seleccionar los lugares visitados, simplificar el recorrido gráficamente, incorporar nombres y fechas y utilizar capas de papel o vinilo para señalar cada parada. El resultado puede terminar en una página de journal, dentro de un marco o como una composición para la pared. La diferencia frente a guardar una ubicación en el teléfono es que aquí el mapa ya no busca decir únicamente dónde estuvimos, sino qué lugares fueron importantes para nosotros.
Una vez definida esa narrativa visual, herramientas como Design Space pueden facilitar la preparación y personalización de algunos de esos elementos, que después pueden llevarse a papel, cartulina, vinilo u otros materiales compatibles, para integrarlos al proyecto.
También existe una escala todavía más sencilla. No todo recuerdo necesita convertirse en un gran proyecto. Con una máquina compacta como Cricut Joy 2, por ejemplo, pueden prepararse stickers, etiquetas o tarjetas que después acompañen fotografías, cajas de recuerdos o regalos. Una fecha puede transformarse en una etiqueta; el nombre del destino, en un título; una frase del viaje, en un sticker; y una fotografía puede acompañarse con pequeños elementos gráficos que ayuden a reconstruir el contexto cuando vuelva a mirarse años después.
“Un proyecto de viaje se vuelve realmente personal cuando no solo reproduce en imágenes lo explorado, sino que cuenta mediante ideas creativas todo aquello qué significó ese lugar para nosotros. Una fotografía, una ruta o una frase pueden convertirse en materiales creativos porque contienen nuestra propia experiencia. Las herramientas ayudan a darles forma; la historia sigue perteneciendo a quien hizo el viaje”, señala Yanelly Reyes.
El viaje termina cuando volvemos a casa. El recuerdo, en cambio, todavía puede convertirse en algo que diseñamos, construimos y volvemos a tocar con nuestras propias manos.