Los 180 pasajeros que viajaban de Dubái a Tel Aviv fueron recibidos como héroes tras sobrevivir a un intento de atentado en pleno vuelo. El copiloto apuñaló al capitán y trató de estrellar el avión, pero fue reducido por pasajeros y tripulantes.
Los alrededor de 180 pasajeros israelíes que viajaban en el vuelo FZ1073 de FlyDubai aterrizaron finalmente en el Aeropuerto Internacional Ben Gurión, luego de permanecer varias horas en Arabia Saudita tras un aterrizaje de emergencia.
El avión, que cubría la ruta Dubái–Tel Aviv, se desvió hacia Tabuk después de que uno de los pilotos apuñalara a su compañero dentro de la cabina. El ataque provocó un descenso en picado de más de 6,000 metros, generando pánico entre los pasajeros. La rápida intervención de tripulantes y varios israelíes permitió neutralizar al agresor y estabilizar la nave.
A su llegada a Tel Aviv, los viajeros fueron recibidos con aplausos, banderas y cánticos de “El pueblo de Israel vive”. Equipos de paramédicos de la Estrella de David Roja se desplegaron en la terminal para atender a los pasajeros y al piloto herido.
El primer ministro Benjamín Netanyahu calificó el hecho como un intento de atentado yihadista, señalando que el objetivo era estrellar el avión con todos a bordo. El ministro de Defensa, Israel Katz, coincidió en que se trató de un ataque terrorista. Por su parte, FlyDubai pidió evitar especulaciones hasta que concluyan las investigaciones.
Videos difundidos por los propios pasajeros muestran escenas de tensión, sangre en la cabina y rezos colectivos durante el descenso. La llegada a Ben Gurión fue celebrada como un milagro y un acto de heroísmo colectivo que evitó una tragedia aérea.