El Perú enfrenta un escenario internacional favorable por los altos precios de los minerales y el dinamismo de la economía global, pero especialistas advierten que el país solo podrá capitalizar estos “vientos a favor” si logra dar un paso clave: recuperar la confianza interna mediante estabilidad política y reglas claras para la inversión.
Diversos analistas económicos coinciden en que el Perú atraviesa un momento en el que los factores externos juegan a su favor. El incremento de la demanda mundial de cobre, litio y otros minerales estratégicos, sumado a la recuperación de los mercados internacionales, abre una ventana de oportunidad para impulsar el crecimiento. Sin embargo, el país enfrenta un desafío interno que podría limitar ese potencial: la falta de predictibilidad en las decisiones políticas y regulatorias.
El economista Hugo Ñopo señaló que “los vientos a favor existen, pero no basta con tenerlos; necesitamos velas bien puestas”. En ese sentido, el paso clave es restablecer la confianza de los inversionistas y de la ciudadanía, lo que implica garantizar estabilidad institucional, fortalecer la seguridad jurídica y mejorar la gestión pública.
La inversión minera y de infraestructura podría ser el motor de un nuevo ciclo de crecimiento, pero requiere condiciones claras. La incertidumbre política, los conflictos sociales y la burocracia excesiva han frenado proyectos de gran envergadura. Según el Banco Central de Reserva (BCR), si se logra reactivar la cartera de inversiones, el país podría crecer por encima del 4 % anual en los próximos tres años.
Además, especialistas advierten que el Perú debe aprovechar este contexto para diversificar su economía, impulsando sectores como agroexportación, turismo y energías renovables. De lo contrario, el impacto positivo de los precios internacionales será pasajero.
En conclusión, los “vientos a favor” están presentes, pero el paso clave es recuperar la confianza y la estabilidad interna. Solo así el Perú podrá transformar esta coyuntura en un crecimiento sostenido y en mejoras reales para la población.