Minería, energía, petróleo, gas, acuicultura y logística están incorporando soluciones capaces de monitorear activos, anticipar contingencias y mantener la visibilidad sobre sus operaciones, incluso cuando las redes terrestres no están disponibles, son inestables o no ofrecen cobertura suficiente.
En una operación industrial, saber qué está ocurriendo en terreno puede marcar la diferencia entre anticiparse a un problema o reaccionar cuando ya es demasiado tarde. Una máquina que comienza a mostrar señales de desgaste, una carga que se desvía de su ruta o una interrupción de conectividad que impide visualizar activos críticos pueden traducirse rápidamente en mayores costos, riesgos de seguridad y pérdidas de productividad.
Es precisamente en este escenario donde el Internet Industrial de las Cosas (IIoT) está adquiriendo un papel cada vez más relevante. A través de sensores, dispositivos conectados, plataformas digitales y análisis de datos, esta tecnología permite transformar lo que ocurre en terreno en información accionable para anticipar fallas, optimizar recursos y sostener la continuidad operacional.
Mientras el concepto de Internet de las Cosas (IoT) se ha popularizado, principalmente, por sus aplicaciones en hogares, empresas, salud y otros ámbitos, el IIoT lleva esta lógica al mundo productivo. Su foco está puesto en conectar máquinas, activos y procesos industriales para hacer las operaciones más eficientes, seguras y predecibles.
Conectividad para sostener la operación
Para Jack Yañez, Chief Operating Officer (COO) de Globalsat Group, uno de los principales impulsores de la expansión del IIoT es, precisamente, la necesidad de contar con comunicaciones capaces de acompañar la operación allí donde las redes terrestres no llegan, presentan intermitencias o necesitan ser respaldadas por una tecnología alternativa.
Explica que minería, petróleo, gas, acuicultura y logística son algunos de los sectores que desarrollan parte importante de sus operaciones en zonas alejadas de los centros urbanos. En estos escenarios, afirma, la conectividad satelital e híbrida permite mantener conectados sensores, equipos y maquinaria, asegurando que los datos lleguen oportunamente a las plataformas de monitoreo y gestión. Esto contribuye tanto a extender la cobertura como a fortalecer la resiliencia y continuidad de la operación.
“El éxito de una red de sensores depende en gran medida de contar con una tecnología de comunicación eficiente, que permita supervisar en tiempo real activos, dispositivos y maquinarias. Esta capacidad de recolectar datos facilita un control más preciso del negocio a lo largo del tiempo, e incluso posibilita acceder a información con valor predictivo”, destaca Yañez.
Y añade que “Una empresa puede conocer el estado de sus activos sin depender exclusivamente de inspecciones presenciales o de información que llega con retraso. Esto permite tomar decisiones con mayor rapidez, anticiparse a contingencias y reducir el riesgo de interrupciones operacionales”.
Del dato a la eficiencia operacional
Yañez resalta que el verdadero potencial del IIoT no está únicamente en conectar dispositivos, pues el desafío consiste en convertir los datos obtenidos en acciones capaces de generar resultados concretos para el negocio.
En este contexto, manifiesta que la digitalización de procesos mediante IIoT y conectividad satelital ha permitido a algunos clientes de Globalsat Group reportar reducciones de hasta un 30% en costos operativos asociados a logística, mantenimiento o consumo energético.
“En VLI Logística, una solución IIoT basada en conectividad híbrida permitió digitalizar flujos de monitoreo en rutas ferroviarias remotas. El resultado fue una mejora en los tiempos de respuesta y una reducción de costos operativos. Una experiencia similar se registró en Rumo Logística, donde una solución que combina conectividad satelital y LTE contribuyó a fortalecer la continuidad operacional en zonas rurales, además de generar ahorros en mantenimiento preventivo y mejorar la eficiencia del despacho ferroviario”, expresa.
D2D: una nueva etapa para el IIoT
El ejecutivo menciona, además, que la evolución tecnológica también está abriendo nuevas alternativas, siendo una de ellas Direct-to-Device (D2D). Esta tecnología permite transmitir información satelital directamente hacia dispositivos estándar en determinadas aplicaciones, reduciendo la necesidad de incorporar hardware adicional.
Asimismo, indica que esta capacidad podría ampliar todavía más el universo de aplicaciones industriales conectadas, especialmente en operaciones distribuidas geográficamente y donde instalar infraestructura de comunicaciones puede ser costoso, lento o técnicamente complejo.
“La conectividad satelital es fundamental para habilitar soluciones de IIoT en entornos remotos o distribuidos. Su amplia cobertura y la posibilidad de desplegarla sin depender de infraestructura terrestre local permiten complementar otras redes y construir operaciones más conectadas, resilientes y preparadas para mantener su continuidad”, destaca.
Características del IIoT industrial
En esta materia, advierte que no basta con conectar una máquina a Internet para hablar de una solución IIoT eficiente. Esto porque en ambientes industriales, donde una interrupción puede tener consecuencias económicas importantes, la tecnología debe responder a exigencias específicas. Entre las principales características que debe considerar una implementación de IIoT resalta las siguientes:
- Seguridad. La protección de los datos y de los dispositivos conectados requiere mecanismos como autenticación, cifrado, arquitecturas robustas y herramientas para detectar posibles amenazas.
- Fiabilidad. Las operaciones industriales necesitan sistemas capaces de funcionar de manera estable y continua, incluso bajo condiciones de alta exigencia.
- Escalabilidad. Una solución debe poder crecer junto con la operación e incorporar nuevos sensores, dispositivos y controladores sin generar una complejidad innecesaria.
- Resiliencia. Las aplicaciones críticas necesitan mecanismos de tolerancia a fallas que permitan mantener la operación frente a interrupciones o imprevistos.
- Interoperabilidad. La capacidad de comunicarse con distintos equipos, protocolos, formatos de datos y sistemas existentes es clave para evitar que la digitalización genere nuevos silos de información.
- Automatización. Debe permitir distintos niveles de autonomía, ser programable e integrarse tanto con sistemas modernos de ejecución de manufactura como con plataformas heredadas.
- Baja latencia. Cuando se requiere detectar una anomalía y responder rápidamente, el tiempo que demora la información en viajar y ser procesada puede ser determinante.
- Facilidad de mantenimiento. En terreno, cada minuto de inactividad puede tener un costo. Por eso, las soluciones deben facilitar las labores de diagnóstico, reparación y mantenimiento.
Yañez asevera que la combinación de IIoT y conectividad satelital está cambiando la manera en que las empresas industriales observan y gestionan sus operaciones. En otras palabras, sensores que antes simplemente recopilaban información pueden convertirse ahora en fuentes permanentes de inteligencia operacional.
“Para industrias que trabajan en entornos remotos, el siguiente salto de la digitalización no necesariamente pasa por llevar la operación hacia donde existe conectividad. En muchos casos, la tecnología satelital permite hacer exactamente lo contrario, es decir, llevar la conectividad hasta donde ocurre la operación”, puntualiza.