El presidente del Banco Central de Reserva del Perú advirtió que los límites a las tasas de interés pueden restringir el acceso al crédito para sectores de mayor riesgo, y consideró que su eliminación favorecería la inclusión financiera.
El presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), Julio Velarde, se mostró a favor de eliminar los topes a las tasas de interés de los créditos, al señalar que esta medida no garantiza préstamos más baratos y, en cambio, puede provocar que las entidades financieras dejen de atender a clientes considerados de mayor riesgo.
Durante su presentación ante la Comisión de Procedimientos Especiales del Senado, Velarde explicó que el problema de los topes es que “no aseguran que haya crédito”. Según el economista, cuando se fija un límite máximo, los bancos no reducen la tasa para los prestatarios de alto riesgo, sino que simplemente dejan de otorgarles financiamiento. “Al que le cobraba mucho, deja de darle. No es que le baje la tasa, deja de darle”, puntualizó.
El titular del BCRP también destacó que el segmento donde se aplican las tasas más altas representa una fracción marginal del negocio bancario. Sin embargo, la existencia de topes ha llevado a que algunas entidades se retiren de ciertos segmentos de consumo, reduciendo la oferta de crédito.
La postura de Velarde coincide con la iniciativa del Gobierno de Keiko Fujimori, que busca derogar la Ley 31143, conocida como Ley Antiusura, introducida en 2021. Dicha norma fijó límites de hasta 114.13% para créditos en soles y 99.84% para créditos en dólares, lo que, según estimaciones del BCRP, dejó sin acceso al crédito formal a cerca de medio millón de personas.
Especialistas señalan que la eliminación de los topes podría beneficiar a microempresas, trabajadores independientes y personas sin historial crediticio, quienes actualmente son rechazados por la banca. No obstante, advierten que la liberalización también podría aumentar el apetito por riesgo de las entidades financieras, por lo que se requiere prudencia en sectores con alta morosidad, como cooperativas y microfinancieras.
El Gobierno sostiene que permitir tasas más altas ampliará el acceso al crédito formal y reducirá la dependencia de préstamos informales o “gota a gota”, que suelen tener condiciones abusivas. Sin embargo, críticos advierten que la medida podría encarecer los costos para los consumidores y demandan mayor transparencia en la información financiera.
En este contexto, la discusión sobre los topes a las tasas de interés se convierte en un punto clave para el futuro del sistema financiero peruano, donde se busca equilibrar la inclusión crediticia con la protección de los consumidores.