La inteligencia artificial, el análisis de datos, Excel y Power BI ganan espacio entre las competencias requeridas por las empresas, mientras la formación continua se convierte en una herramienta para mejorar la empleabilidad.
La transformación digital está modificando las habilidades que requieren las empresas y elevando la importancia de la capacitación continua. La Encuesta de Demanda Ocupacional (EDO) 2026 del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) proyecta 425,625 nuevos puestos de trabajo en el sector privado formal y recoge información sobre las competencias digitales que necesitarán los trabajadores.
El informe señala que 224,001 puestos de la demanda total requerirán competencias digitales. Entre las más solicitadas figuran el uso de herramientas ofimáticas y de productividad, con 90,031 puestos; la gestión y organización de información en línea, con 74,053; y la creación y configuración de contenido digital, con 52,925. También aparecen competencias vinculadas con análisis de bases de datos, programación, inteligencia artificial y ciberseguridad.
Este escenario está impulsando el interés por programas de formación en inteligencia artificial, análisis de datos, automatización, Excel, Power BI y marketing digital.
“Las empresas ya no buscan únicamente experiencia; necesitan personas capaces de interpretar información, optimizar procesos y aprovechar la tecnología para tomar mejores decisiones”, afirma Dr(c). Luis Felipe Alvarado Zegarra Rojas, director académico de la Cámara de Comercio Exterior, quien cuenta con experiencia en programas académicos y formación continua en Perú y Latinoamérica.
En respuesta a esta tendencia, la Cámara de Comercio Exterior mantiene una oferta que incluye cursos de inteligencia artificial, Python, Excel profesional, Power BI, marketing digital, bases de datos y gestión empresarial. Su plataforma también ofrece programas orientados al aprendizaje práctico y modalidades virtuales que permiten compatibilizar la capacitación con las actividades laborales.
El reto, sin embargo, no consiste únicamente en acumular certificados. La EDO también identifica dificultades empresariales para encontrar perfiles con las habilidades técnicas necesarias, especialmente en áreas vinculadas con análisis de datos, robótica e inteligencia artificial.
En este contexto, actualizar conocimientos y desarrollar competencias digitales puede convertirse en una estrategia para responder a un mercado laboral que exige aprendizaje permanente y mayor capacidad de adaptación.