Los resultados de la ENLA 2025 muestran bajos niveles de logro en los últimos grados escolares. La Universidad Católica San Pablo plantea reforzar aprendizajes, formación docente y atención a zonas con mayores déficits.
Las brechas de aprendizaje que persisten en la educación secundaria pueden acompañar a los estudiantes en su tránsito hacia la educación superior y limitar sus oportunidades de formación profesional, advirtió la Universidad Católica San Pablo (UCSP). Los resultados de la Evaluación Nacional de Logros de Aprendizaje (ENLA) 2025 muestran que el cierre de la etapa escolar continúa siendo un desafío para el sistema educativo peruano. El Ministerio de Educación señala que esta evaluación brinda información para fortalecer las prioridades vinculadas con el tránsito hacia estudios superiores y el mundo laboral.
Giancarlo Vera, director del Departamento de Educación de la Universidad Católica San Pablo, sostuvo que la secundaria debe ocupar un lugar central en las políticas educativas, debido a que en esta etapa se consolidan competencias fundamentales para aprendizajes posteriores.
Según los datos difundidos por la UMC, la ENLA 2025 evaluó, entre otros grados, a estudiantes de 5.° de secundaria en áreas como Lectura, Matemática, Ciencia y Tecnología y Ciudadanía y Cívica. El Ministerio de Educación publicó tanto los resultados nacionales como bases de datos y reportes técnicos para analizar las brechas existentes.
Para Vera, la comprensión lectora y el razonamiento matemático son herramientas transversales que permiten abordar aprendizajes de mayor complejidad. Cuando estas capacidades no se consolidan durante la educación básica, las dificultades pueden trasladarse a la formación técnica o universitaria y afectar posteriormente la inserción laboral.
Frente a este escenario, la UCSP plantea tres prioridades: recuperar los aprendizajes fundamentales mediante un currículo sólido y una enseñanza efectiva; elevar la calidad de la formación inicial docente en los ámbitos disciplinar, pedagógico y humano; y orientar a los profesores hacia las especialidades y territorios donde existen mayores déficits, especialmente en secundaria y zonas rurales.
Como parte de esta respuesta, la universidad contempla fortalecer su oferta de Educación Secundaria, con especialidades en Lengua, Literatura y Arte, y Matemáticas y Ciencias Naturales, programas que figuran actualmente en su oferta académica.
El desafío, plantea la institución, consiste en evitar que las desigualdades acumuladas durante la secundaria condicionen las siguientes etapas educativas y laborales de los jóvenes.