La presidenta anunció que las Fuerzas Armadas reforzarán la seguridad en espacios públicos y el transporte, en coordinación con la Policía Nacional, como parte de una estrategia para enfrentar el avance del crimen organizado y la extorsión.
La presidenta Keiko Fujimori confirmó que su Gobierno pondrá en marcha el despliegue de efectivos de las Fuerzas Armadas en calles, avenidas y unidades del transporte público como parte de un plan de seguridad destinado a contener la creciente ola de criminalidad que afecta a diversas regiones del país. La medida forma parte de un conjunto de acciones orientadas a recuperar el control de los espacios públicos y combatir delitos como la extorsión, el sicariato, el narcotráfico y la minería ilegal.
Durante su anuncio, la mandataria señaló que los militares actuarán en coordinación con la Policía Nacional del Perú, especialmente en las zonas declaradas en estado de emergencia o donde las organizaciones criminales hayan debilitado la presencia del Estado. Asimismo, Precisó que el objetivo es reforzar las labores de patrullaje, proteger a la población y garantizar la seguridad en el transporte urbano, uno de los sectores más afectados por las amenazas de bandas dedicadas a la extorsión.
Fujimori también informó que su administración impulsará la modernización tecnológica de la Policía mediante sistemas de videovigilancia interconectados, herramientas de inteligencia artificial para anticipar el delito y nuevos centros de comando.
Finalmente, el Gobierno sostiene que la participación de las Fuerzas Armadas será temporal y se realizará dentro del marco constitucional vigente, priorizando las zonas con mayores índices de violencia. La estrategia ha generado respaldo en algunos sectores, mientras otros han pedido que la presencia militar vaya acompañada de medidas de inteligencia, fortalecimiento institucional y respeto a los derechos fundamentales.