Petroperú suspendió de manera preventiva las operaciones del principal complejo de refinación del país, aunque aseguró que el abastecimiento de combustibles está garantizado gracias a sus inventarios disponibles.
La Refinería Talara, el principal complejo de refinación de combustibles del Perú, suspendió temporalmente sus operaciones debido a la combinación de condiciones marítimas adversas y restricciones en el suministro de petróleo crudo. La medida fue adoptada por Petroperú luego de que la Capitanía de Puerto ordenara el cierre de las instalaciones portuarias de la bahía de Talara a causa del oleaje anómalo que afecta el litoral norte del país, impidiendo la descarga de crudo importado.
La empresa estatal informó que, ante la imposibilidad de recibir nuevos cargamentos y considerando un esquema de abastecimiento ajustado a su disponibilidad financiera, inició el 28 de julio una parada coordinada, segura y secuencial de las unidades de proceso. Según Petroperú, esta decisión busca proteger la infraestructura y garantizar un reinicio ordenado de las operaciones una vez que las condiciones marítimas lo permitan.
De acuerdo con las proyecciones de la compañía, la reapertura de las instalaciones portuarias permitirá descargar el petróleo crudo pendiente y recuperar los inventarios necesarios para poner nuevamente en marcha las unidades de proceso a partir del 5 de agosto, siempre que la Autoridad Marítima autorice el reinicio de las operaciones.
Durante el periodo de paralización también se ejecutarán trabajos de mantenimiento preventivo en diversos sistemas industriales, como el circuito de agua de mar, el sistema cerrado de enfriamiento y los cubículos eléctricos. Estas labores buscan reforzar la confiabilidad operativa de la refinería y optimizar su desempeño cuando retome la producción.
Pese a la suspensión temporal, Petroperú aseguró que cuenta con inventarios suficientes de combustibles para abastecer con normalidad a sus clientes mediante su red de plantas y terminales. La empresa destacó que el monitoreo permanente de las condiciones marítimas y la planificación logística forman parte de las medidas implementadas para garantizar la continuidad del suministro energético en el país frente a eventos climáticos que afectan la operatividad portuaria.