Más de 1.3 millones de estudiantes dependen de la educación superior universitaria privada: el rol clave del sector en el desarrollo del país

Los egresados de universidades privadas licenciadas obtienen un retorno salarial entre 2% y 9% superior respecto de otras alternativas educativas.

Las universidades privadas se han consolidado como uno de los principales motores de la educación superior en el Perú. De acuerdo con el reciente estudio “Impacto de la educación universitaria privada en el Perú”, elaborada por APOYO Consultoría, en 2025, más de 1.38 millones de estudiantes se encuentran matriculados en estas instituciones, que operan 224 sedes a nivel nacional, ampliando la cobertura educativa y respondiendo a una demanda cada vez más diversa.

De acuerdo con el estudio, el aporte de las universidades privadas trasciende el ámbito académico. Su actividad genera alrededor de S/ 12 mil millones al año, equivalente al 2% del Producto Bruto Interno (PBI) del país, al 42% del PBI del sector educación y al 35% del gasto público destinado a educación, reflejando su contribución al desarrollo económico nacional.

«Estas cifras evidencian que las universidades privadas son un actor estratégico para el desarrollo nacional. Su impacto trasciende las aulas porque forman capital humano, generan empleo, dinamizan las economías locales y fortalecen la competitividad del país. Invertir en educación superior es invertir en el futuro del Perú», señaló Fernando Barrios, presidente de la Federación de Instituciones Privadas de Educación Superior (FIPES), durante un evento que congregó a periodistas, expertos y actores clave de la educación superior.

Mayor acceso y crecimiento sostenido

Desde 1990 al 2025 el Perú ha registrado la creación de 28 universidades privadas licenciadas, frente a 24 universidades públicas, mientras que solo en Lima se establecieron 19 universidades privadas, frente a cinco públicas. Este crecimiento ha permitido ampliar significativamente el acceso a la educación superior. La matrícula en universidades privadas  creció de 419 mil estudiantes en 2008 a 1.38 millones en 2025, mientras que la tasa bruta de matrícula aumentó de 11.4% a 23.4% durante el mismo periodo.

El perfil del estudiante universitario también ha cambiado. Actualmente, tres de cada diez nuevos ingresantes (27.9%) tienen más de 24 años, evidenciando que la educación superior responde cada vez más a personas que buscan reconvertirse laboralmente o continuar su desarrollo profesional. Además, más del 70% de los estudiantes de universidades privadas pertenecen a los niveles socioeconómicos C, D y E, lo que demuestra que estas instituciones atienden principalmente a sectores medios y emergentes del país.

«El estudio confirma que las universidades privadas cumplen un rol que va mucho más allá de la formación profesional. Son un motor de desarrollo que amplía las oportunidades educativas, dinamiza la economía, genera empleo de calidad y fortalece la competitividad del país. Por ello, es indispensable seguir promoviendo un sistema de educación superior que reconozca el aporte de todos sus actores y responda a las necesidades de los peruanos y del mercado laboral», agregó Fernando Barrios, presidente de la Federación de Instituciones Privadas de Educación Superior (FIPES).

Asimismo, las universidades privadas emplean a más de 40 mil docentes, cifra que representa el 65% del total de profesores universitarios del país, fortaleciendo la generación de empleo altamente calificado y la formación de capital humano.

Innovación y educación flexible

El estudio revela que las universidades privadas lideran la innovación en la oferta académica. El 44% de los nuevos programas corresponde a modalidades no presenciales, una alternativa que facilita el acceso a estudiantes que trabajan o viven lejos de los grandes centros urbanos.

Actualmente, las universidades privadas ofrecen 317 programas completamente a distancia y 473 programas semipresenciales, mientras que las universidades públicas no cuentan con programas íntegramente virtuales.

No obstante, aún persisten desafíos de cobertura. Existen ocho regiones con una oferta universitaria privada limitada: Pasco, Tumbes, Ayacucho, Cajamarca, Huancavelica, Loreto, Moquegua y Puno, lo que plantea la necesidad de seguir impulsando mecanismos que amplíen las oportunidades educativas en todo el territorio nacional.

«Si queremos cerrar las brechas de acceso a la educación superior, es indispensable generar condiciones que permitan ampliar la oferta educativa de calidad en las regiones donde aún es limitada. El país necesita un marco que incentive la inversión responsable y facilite que más jóvenes puedan estudiar sin verse obligados a migrar a otras ciudades», agregó Fernando Barrios.

Investigación y empleabilidad

El crecimiento de las universidades privadas también se refleja en la producción científica. Actualmente, 14 universidades privadas se ubican entre las 20 instituciones líderes del país en investigación de alta calidad según el ranking Scimago IBER, mientras que seis universidades privadas figuran entre las 1,000 mejores del mundo según el ranking QS. Asimismo, la producción científica promedio de las universidades societarias pasó de 25 a 170 publicaciones de alta calidad por universidad entre los periodos evaluados, consolidando su aporte al desarrollo del conocimiento.

«Estos resultados reflejan que la apuesta por la investigación y la calidad está dando frutos. La presencia de universidades privadas entre las líderes en producción científica y en los principales rankings internacionales está estrechamente vinculada a procesos de mejora continua respaldados por acreditaciones nacionales e internacionales. Estas certificaciones no solo validan el cumplimiento de altos estándares académicos, sino que fortalecen la confianza de los estudiantes, potencian la internacionalización y contribuyen a que el Perú cuente con instituciones cada vez más competitivas a nivel global», precisó el presidente de FIPES.

Cabe resaltar que, en el ámbito laboral, los egresados de universidades privadas licenciadas obtienen un retorno salarial entre 2% y 9% superior respecto de otras alternativas educativas, evidenciando el valor de la formación universitaria para la empleabilidad.

Mayor cobertura, nuevos desafíos

En Lima Metropolitana, las universidades societarias concentran el 79% de la matrícula privada, con 560,536 estudiantes distribuidos en 63 sedes, de un total de 134 sedes universitarias existentes en la capital. A nivel nacional, además, las universidades privadas albergan más estudiantes por sede que las universidades públicas, lo que evidencia su capacidad para responder a la creciente demanda de educación superior.

El estudio concluye que el Perú ha transitado de una etapa de expansión acelerada hacia una fase de consolidación del sistema universitario. En este nuevo escenario, el desafío ya no consiste únicamente en ampliar la cobertura, sino en fortalecer la calidad académica, impulsar la investigación, promover la innovación, ampliar las oportunidades de acceso en las regiones con menor oferta y asegurar que la formación responda a las necesidades del desarrollo del país.

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