El premier Luis Arroyo rechazó las declaraciones del presidente José María Balcázar, quien había afirmado que la adquisición de los aviones se realizó sin licitación.
El presidente del Consejo de Ministros, Luis Arroyo, defendió la compra de los aviones de combate F-16 Block 70 a Estados Unidos y negó cualquier irregularidad en el proceso.
Arroyo aseguró que “no fue una compra a dedo”, sino parte de un procedimiento formal que se desarrolló durante 14 años y pasó por al menos nueve gobiernos, indicando que se eligió la mejor oferta disponible bajo criterios técnicos y estratégicos.
Además, afirmó que el propio presidente Balcázar sí tenía conocimiento del proceso, contradiciendo su versión pública.
Por su parte, Balcázar había declarado que la adquisición se hizo de manera directa para favorecer a una empresa estadounidense, cuestionando la transparencia del proceso.
El premier también destacó que la compra responde a una necesidad urgente de la Fuerza Aérea del Perú, cuya capacidad operativa se encontraba debilitada, y precisó que ya se realizó un primer pago de aproximadamente 462 millones de dólares.