La autoridad edil critica la medida implementada por el Gobierno para enfrentar la minería ilegal y la criminalidad en Pataz, y pide una estrategia más efectiva en lugar de restricciones que afectan a la población trabajadora.
El alcalde provincial de Pataz, Aldo Carlos Mariños, cuestionó públicamente el toque de queda que rige en esa provincia de La Libertad como parte de las medidas del Estado frente a la minería ilegal y la criminalidad, señalando que la restricción “solo impide el tránsito de personas de bien” y no contribuye a resolver los problemas de fondo.
En declaraciones a la prensa, Mariños manifestó su decepción con las acciones gubernamentales y aseguró que las medidas como el toque de queda no están acompañadas de un plan de acción claro para enfrentar efectivamente a las organizaciones criminales que operan en la zona. Señaló que estas restricciones afectan principalmente a quienes salen a trabajar o cumplir con sus actividades cotidianas, mientras que “la criminalidad o la ilegalidad” continúa operando sin control dentro de los socavones y zonas de minería informal.
El toque de queda en Pataz y en algunos de sus distritos fue establecido como parte de un paquete de medidas dentro del estado de emergencia decretado por el Ejecutivo para combatir la minería ilegal y otros delitos asociados, incluyendo la presencia de bandas criminales en el territorio.
Mariños afirmó que la población local está “decepcionada de todos” y que necesita ver acciones concretas para garantizar seguridad y desarrollo, más allá de medidas que solo restringen la movilidad de la gente común.
La situación en Pataz —una provincia con un prolongado estado de emergencia y presencia policial y militar reforzada— sigue siendo un desafío para las autoridades locales y nacionales, quienes deben equilibrar la protección de los derechos de la ciudadanía con estrategias eficaces para frenar la minería ilegal y la violencia.